30 octubre 2005

Dijo 33



Y más allá de los treinta y tres cielos
hay uno, el absoluto.
Allí habitan aquéllos,
son hombres convertidos.
El mayor obstáculo para ellos
-como para nosotros-
es no tener
un corazón firme.

Un clásico



Y una lluvia de hilos
labrados en su fragua
-el arte de Vulcano-
descendió sobre ellos
amarrados amantes
atrapados por redes
tejidos en su lecho.
Más tarde,
en este orden:
El Temor
El Terror
La Armonía.

29 octubre 2005

Cielos


Necesariedad de algunas cosas. La medida de la felicidad preanuncia el dolor que habrá de provocar. Hueco y saliente. Armonía cruel de todos los extremos. La permanente tentación de ceder, de dejarse arrollar por la fuerza, de renunciar al cielo. La ilusión de renunciar, de poseer alguna fuerza.
Ese cielo en el que todo se esconde: la promesa y la amenaza.

27 octubre 2005

La punta de todo ovillo

Escribo en un estado casi inconsciente, siempre, o casi siempre. La relectura de lo escrito, me revela mucho más de lo que manejaba en el momento de escribir. Cuando doy a leer, suele haber sorpresas mayores, la mirada del otro, su propia lectura, suele agregar. El caso es que alguien me hizo notar que mis poemas se dirigían a un otro, un otro misterioso o no -todo depende de qué tan críptica haya sido- a quien pareciera que le hablo. Y ese otro se ve como Uno, pero uno cercano, íntimo, conocedor de mis vericuetos. No el posible lector, esa suerte de entelequia de cualquiera que escribe, sino alguien con nombre y apellido.
Así es. Ensayo a veces algún cambio de persona (la 1ª por la 3ª) si no puedo (uno tiene su vida real, después de todo, y ya pensaremos otro día cuál es la más real de las vidas que uno tiene) exponerme tanto. Pero así es, efectivamente, y no hace mucho que lo hice un poco más consciente; casi diría que acabo de enterarme. Los mecanismos inconscientes son madejas sumamente enredadas, uno empieza tirando de la punta del hilo, suavemente, casi ignorando la tensión que aplica, y de pronto se ve enroscado, entretejido en una infernal maraña, un laberinto muchas veces doloroso, tan doloroso que inclusive, podemos decidir abandonarlo. Eso depende del coraje que se tenga, o del que sea posible tener en ese momento, en ese exacto cruce de circunstancias. O de la tolerancia que se ofrezca a la propia cobardía. No es verdad que siempre se quiera saber, -no es verdad en mi caso-. Siempre será más cómodo hacerse el desententido, silbar bajito, retirarse. De cualquier modo, es una ética que sólo el propio yo puede advertir, decidir practicar, elaborar. Aunque -justo es decirlo, también- quien nos lea, jamás podrá pasar por aquí sin reconocer qué fue lo que elegimos. La decisión ética en la escritura, no se declama. Está escrita en la mísmisima piel de esa mano que sostiene y desliza, con mayor o menor acierto, (porque ¿cuál es el acierto, después de todo?) la pluma.

26 octubre 2005

La prostitución sagrada


Parecería una incongruencia enlazar tan estrechamente lo sagrado con el ejercicio de la prostitución. Pero sólo es una incongruencia para la óptica moderna. En numerosas comunidades antiguas, la prostituta del templo era, ni más ni menos que una sacerdotisa, una intermediaria entre la divinidad femenina y el hombre; una mujer que ejercía vicarialmente los mismos actos por medio de los cuales los dioses perpetúan el desarrollo de la vida, una mujer cuyos actos carnales obligaban los actos benéficos de los dioses. Y si bien la técnica, el escenario y el sentido de la antigua prostitución ya no existen, la prostitución actual, en muchos aspectos, consiste en el mismo acto y para un fin: permitir el uso de su cuerpo por una determinada remuneración. Lo que separa fundamentalmente, el acto antiguo del moderno, es el sentido: hoy, la prostitución es un oficio ejercido para beneficio propio de quien lo practica; antes, era una de las varias formas de honrar a un dios, contribuir al mantenimiento del culto, y, también, en ciertos casos, obviar el camino hacia el matrimonio.

de: "Mitos, ritos y costumbres sexuales" P. Reynes- Lyons. Ed. Mundi. Bs. As. 1964.

25 octubre 2005

Más rosas para Rilke.


I-

También me duele a mí,
no soy quien te lastima.
En ese fondo
que juntos excavamos
(cada uno)
volvemos, de la mano del amor
(el tuyo, el mío)
al horror primitivo.

II-

Estas lluvias de Octubre en las ventanas.
Me asomo
vuelta de ardores breves
(tan intenso y no extenso es tu verano)
al comienzo de un sueño.
Como en vida
soñamos:
cada noche,
una muerte.

III-

De tu cuerpo
no quiero
tener más que tus ojos.
Añoro los paisajes que ellos miran.
El mínimo detalle
que me incluya
una luz pasajera
-ese destello-
me alcanza para verte
más grave,
más entero.
En la viva extensión
de la selva a la que se abren
por fin, me reconozco.
Te enfrento,
te acompaño.
Sin besos. Sólo el fuego furioso.
El Deseo.

IV-

Sí, frágil
-todo encuentro lo es- .
El aura de las voces
cuando escampa
la vacía llanura
sin palabras
donde late
la contenida prisa
del respiro.
Lo mudo. Lo que habla.

24 octubre 2005

Pasado perfecto


Cuanto más hondo
hacia el fondo de ese pozo caves,
tanto más el alcance
que logrará tu salto.
Esos tigres que acechan
son crueldad encarnada.
Nos legaron el mundo
después de abandonarlo.
Lo más cruel,
lo verdaderamente sanguinario
es el oro guardado
en cofres tan pequeños,
la añoranza del oro
en cofres tan endebles,
para siempre sellados.

Antiguas maldiciones



Las mañanas de Homero
tienen dedos rosados
es que amasan
toda la sombra de la noche
hasta sangrar, se hunden
esparcen
un fino polvo oscuro
de cosas
que entre los dedos
-purpúreos-
se deshacen.
No hay un lugar
en todo el mundo,
no habrá nunca un lugar para nosotros.
Está en el Duino:
"Hasta aquí llegamos ...
lo nuestro
es rozarnos así".

22 octubre 2005

Escrituras



Lo teníamos todo.
Todo, hasta la falta.
Pero ¿qué dijo la serpiente?
Nos hizo ver que estábamos desnudos.
Lo que se cubre lo que se vela lo que se oculta:
jugar con la madeja que ha tejido las trampas.
Es que los niños ignoran que son niños
(Ya lo sabemos, Césare, la infancia es la edad mítica)
Lo que sucede ahí, sucede para siempre.
Leemos. Escribimos.
Ellos nos leen y nos escriben y nos hablan.
Sé que son ellos, oigo sus voces, sus lenguas infinitas.
Ahora mismo, están ahí
los tendrás en la punta de la pluma.
(Plumas son alas, ala del Angel de la Piedad de Miguel Angel)
¿Ves qué caligrafía delicada?
Negra tinta en la grieta de la piedra.
Nombrar la flor decirme lila
decirle a ella, bautizarla
inaugurar esta cordera desobediente.
Dedo de dios, el que señala, todolotoca.
puede guiarnos hasta las islas.
-Te acompaño-
Cierro los ojos y navego. Sueño con barcos.
No hace falta conocer la curva del estuario
ni la forma precisa de la boca, no hace falta.
Fuimos, por eso somos. No sabemos nada más,
porque saber, de ningún modo, nos hace falta.
En las botellas
hervía un éter de besos transoceánicos
esos que no se dan, los que consiguen
mover el agua.
Quemar las cartas como quemamos todas las naves.
Después, sentarse
sobre esa pila de cenizas que fue un bosque
el de mi miedo, con tus signos en la fronda.
Hay que cavar, hasta el carbón.
Con las uñas, cavar hasta que sangre.
¿No te parece?
Apenas se percibe un grumo oscuro
un terrón húmedo, un murmullo de oraciones.
Oremos juntos, de eso se trata
sin duda habrá promesas de diamante.

21 octubre 2005

Cebollas



Una niña, dijo
dice una niña
digo:
¿una mujer sin filos?
Armas ocultas
en la espesura,
primeros roces.
La niña,
esa niña,
vio dolor. Demasiado.
Y si duele,
es que no quiere,
que no le gusta.
Después de todo,
estamos ciegos
quedamos ciegos
si no nos miran.

20 octubre 2005

Edades

El 1º de Enero cumpliré 48 años. Me impresiona un poco. Uno se mira en el espejo: aunque no ve arrugas, sin embargo nota que algo se opaca. Algo se va diluyendo, y a la vez, es como si otro algo, cristalizara. Un gesto, viejo, seguramente; repetido tantas veces como para ser el que va quedando. Nos modelan, de a poco. Tengo la sensación de estar siendo una niña demasiado larga. Ahora no estoy hablando del espejo. O sí. Los otros, ese azogue que permite el reflejo.

Nunca más

Nunca busquen un libro, háganme caso. Cuando necesiten encontrar ese libro que les fracturará la cabeza o el alma, esperen tranquilos, donde sea. El libro viene. Siempre. Hoy entré a Prometeo a preguntarles una boludez de vecinos y al girar para irme, me topé de frente con La literatura y los dioses, o Los dioses y la literatura, de Calasso. Literatura absoluta, dice el tipo que leí apresuradamente ahí nomás, de parada, como en una biblioteca "al paso". Me encontró.

19 octubre 2005

Poetas malditos


Todos lo son. No hay un poeta que no esté, de algún modo, maldecido. La poesía es un beso demasiado caro. Una puta sagrada.

18 octubre 2005

Tiempos modernos

Deja que ladren esos cuzcos fieros:
que no te turbe la malsana envidia
de la caterva atroz neobarroca.
Más de un gaucho feroz se ha vuelto loca
(por no abusar de guasas sinonimias)
y ha cambiado facón por costurero.

Fernando García.

17 octubre 2005

Podrían oírnos




Murmullo íntimo
que apaga
sobre mi boca
la reja
de tus dedos.

A pedido del público

Les voy a continuar esta bonita página. ¿No vieron que era un gancho publicitario?
Ah, si yo pudiera negarme un poco, un poquito nomás.
Vamos a considerar lo que sigue como un Bosque II ¿O.K.?

10 octubre 2005

Señales claras


Debe ocultar las líneas
debe guardarlas
porque en ellas reposa
la diáfana belleza de la vida
cobijar ese fruto
entre hojas de sauce
bajo el paño más negro
con la mano más leve
pero no alcanza a imaginar
cómo será posible
cómo será posible
si en la tensión suprema
del hilo que estrangula ya las sombras
en esta hora - la más altiva de la noche-
aún crece en resplandor, se extiende en brillos.

08 octubre 2005

Pietá



Ocurre que quisiera decir esto, y no sé cómo. Pero esto ya está dicho, esto ya lo dijo Miguel Angel, de este modo. Te pido que contemples esta verdad. Es por que alguien puede decir algo como ésto, que el arte no puede ser ni inofensivo, ni banal, ni inútil.

05 octubre 2005

Tensión


Era hermoso, pero

como todas las cosas

que penden de algún hilo

demasiado delgado,

terminó por cortarse.

No sé decir, no sé qué es lo que duele

si la muerta belleza

o la ausencia del hilo

su tensión permanente

ante el secreto oscuro

de los ojos.

04 octubre 2005

Poco


Aún cree su palabra necesaria
y come de su mano
pero si roza el deseo los sentidos
o se eriza trazando una figura
que prospere, sedosa, por sus flancos,
se queda de este lado.
A un paso de cruzar tan próximas orillas
se disuelven las guías, la bruma del indicio
recorta al fin un límite, su filo.
Nadie duerme sobre el suelo donde él pisa.
Sabe, de noche tiembla. Es helado el silencio.
Todo mar que lo inunde es un desborde
un acopio de nada, un gesto inútil.

30 septiembre 2005

Milonga



Para el récord de mi vida sos una fácil carrera
que yo me animo a ganarte sin emoción ni final,
te lo bato pá que sepas, en esta jerga burrera
que vos sos una potranca para una penca cuadrera
y yo, m´hijita, ya he sido relojeao pál nacional.

Bolero



Llevátela, y si es cierto que le tienes tanto amor
eso hará que no le veas ni un error,
vivirás agradecido a su calor.
Ah, me olvidaba decirte, si al querer
decir tu nombre, pronuncia el de otro hombre,
así me pasó contigo, por eso, vamos, mi amigo
te lo pido la lleves, por el bien de los tres.

Gente que pasa

La librería es un lugar por el que la gente pasa. Hoy pasó Fernando y me dejó su libro. La constancia, Fernando, es una virtud.


CONSTANCIA

Sea de noche, sea de día,
bajo el granizo, bajo el solano,
tanto en invierno como en verano,
en cualquier tiempo, te cogería.

Fernando García.

29 septiembre 2005

Vals


Nada más que un ayer sin memoria
en tu historia, lejana y trigueña,
y tu risa, campana pequeña,
nada más, nada más, nada más.

(Carrousel)

Tango

Fuimos abrazados a la angustia de un presagio
por la noche de un camino sin salida,
pálidos despojos de un naufragio
sacudidos por las olas del amor y de la vida.



28 septiembre 2005

Long ago, long ago.


Delia Pereira

Una noche soñé que volvía a casa




En un sueño, corría a casa, a mi amante:
contigo saqué agua helada del pozo,
la cuerda de seda blanca del cubo de bronce,
el encantador brocal del pozo, de plata blanca.
Los gorriones salen velozmente de los árboles
frondosos,
los insectos revolotean alrededor de las vigas
de carey.
Apartada, tú no me ves.
No puedo soportar la gloria de la primavera.

Yu Tan

La pretensión



Demasiados viajeros se embarcan a esta hora,
en los ríos prospera un tumultuoso oleaje
que hace girar las ruedas de la espuma.
Entonces, no consientas. No permitas que gane
la tentación de lo que abunda. Ya se sabe,
las deseadas riquezas nos oprimen.
No seas el que a solas, recuenta los tesoros.
Las luces sólo sirven si señalan
las distantes moradas del futuro,
el brillo de esa estrella ya se ha muerto,
la codicia es herrumbre y es de hierro
la llave que clausura nuestra cárcel.
Muy pronto nos saldremos de la escena
nuestras huellas no alcanzan a grabarse profundo,
nunca pueden tallarse en dura piedra,
no resisten. Las formas son de aire
del aire que ahora mismo
en esta noche rara sin tu aliento
remueve los papeles. Trastorno de agua oscura
que trae hasta la orilla las botellas quebradas,
más mensajes perdidos: los que nunca te lleguen
y aquellos que jamás me habrás escrito.

27 septiembre 2005

T.S. Eliot



"...Profetiza el viento, únicamente el viento, porque sólo el viento escuchará. Y los huesos cantaron gárrulos, con el estribillo del saltamonte diciendo:

Señora de silencio
serena y angustiada,
desgarrada aún intacta.
Rosa de memoria,
Rosa de olvido,
exhausta y vivificadora,
angustiada en descanso,
la única Rosa,
ahora el Jardín,
fin de los amores,
término del tormento,
del amor insatisfecho,
el tormento sin fin
del amor satisfecho,
fin del sin fin,
jornada sin término,
conclusión de todo
lo que es inalcanzable.
Discurso sin palabra,
palabra sin discurso
Gracia de tí, madre,
por el Jardín en donde
acaba todo amor"
...

26 septiembre 2005

Pez en la red

Está perdido. El mapa es impreciso:
los cartógrafos lo falsean a su gusto.
Real o no el paisaje, no hay cifra que consiga
representar el bosque, ni aún sumando los árboles.
Las huellas se han borrado. Acaso hubo un diluvio
o un incendio de naves, de cenizas oceánicas.
Está perdido en la ciudad de la que sólo salva un nombre.
¿Qué es eso que no está y está también en todas las palabras?
¿Cómo se llama lo innombrable, lo que no cerca un límite?
Está perdido. La ciudad tiene infinitas carreteras
donde brillan por su ausencia las señales.
En verdad, cree que el norte sólo explica
la obstinada insistencia de las brújulas.

25 septiembre 2005

Me extrania

Se equivocaron en Ñ. Un muy interesante artículo de Agamben. Una frase, en la nota sobre diseño, que martilleó en mi cabeza todo el día: "Al mundo no hay que cambiarlo, hay que rediseñarlo". Cada década, un mundo.

Cuenta brillante



Entonces, brilló -un haz sobre su frente despejada-. Se abrió la puerta, el cuarto oculto donde la Pitia en trance, recibe la sentencia precisa de los dioses.
No estaba, sin embargo, iluminado. El mismo era la luz pendiente, el meteórico fuego de la estrella que persevera en el tiempo de los hombres, después de haberse apagado para siempre.
La segunda vez, brilló con ella: una mujer soberbia se inclinaba, ofreciéndose. Como si él pudiera ser el portador de lo imposible, o en sus manos ardiera una dorada provisión de maravillas.
Soplaban vientos de tormenta.
Dos veces se disolvieron sus reflejos contra los quebrados arrecifes. Pero eso ocurriría después, en el encuentro a solas: macho y hembra en la noche suspendida de las islas.

24 septiembre 2005

Acepción


Troyar no es ocultarse
dentro de un caballo
sino el temple
la paciencia
de traficar sorpresa
para salir
matando.


HUGO CORRA

22 septiembre 2005

La película de Faretta

Hace como 20 años solía ir a cenar con un grupo de amigos, que eran a su vez, amigos de Angel Faretta, el crítico de cine. Alguna vez concidimos (Faretta y yo) en una de esas cenas. Todavía recuerdo mi azoramiento, cuando al comentarle que había visto la última de Cóppola, el crítico, sueltísimo de cuerpo, sentenció: ¿Jardines de piedra? Una película kabuki. Después expuso una serie de argumentos que no me aclararon demasiado el panorama. Más tarde, comentándolo con mis amigos, alguien me dijo, en tono de broma: -Es que Faretta ve siempre una misma película, cualquiera sea la que proyecten en la sala. Ve una sola, que es la de él: la lucha eterna entre el bien y el mal-.
Veinte años después, leyendo los diarios, o mirando el noticiero, o explorando blogs, o escuchando radio, tengo la sensación, cada vez más palpable, de que ya no es común encontrarse con esta distinción, que esa frontera entre lo bueno y lo malo, ese límite cada vez más nebuloso, se ha borrado, o ya no existe, o no se lee.
En este mundo sin ley, sin otras guías que un puñado de consignas bastardas, interesadas, banales y venales, tal vez a otros les ocurra lo que a mí, les parezca cada día estar viendo una misma película.
Ojalá reestrenaran la de Faretta.

¿Betty?





Betty hay una sola.

20 septiembre 2005

Además es primavera




















O es el fin del otoño, lo que no es lo mismo, pero es igual. Desde hace tantos años ya, sé lo mucho que te gusta esta película. Feliz cumpleaños, Carlitos.

Tempestad


Sopla el viento, sacude
la suprema violencia de mares y de tierra
arrasa tras de sí lo que no tuvo
lazo firme de unión al universo.
Si debieras figurar en tus pinturas
la tempestad y el mar, cuando se unen
harás las nubes rotas, precedidas por vientos
y polvaredas finas de arena en la ribera
las hierbas o las hojas, las ramas
y todo lo ligero
arrebatado por el aire, suspendido.
Cuidarás que los árboles se inclinen
hasta ceder sus peso, ya próximos al suelo,
los hombres que se aferran a los troncos
desnudos de sus mantos, el gesto horrorizado.
Altas olas coronadas de salitre
empujando las velas de un navío
con girones de tela que se agitan
en mástiles quebrados, rabiosos remolinos
largas ondas que se hunden
entre piedras verdosas, desiguales y oscuras.
Observarás, sereno, las señales del agua,
la furia que despliega el mundo natural
sobre los hechos del hombre.
Habrá un barco que guarde
la mínima figura de un marino
devorado por sombras
y unos copos de polvo, un haz de espuma
el punto imperceptible: la luz,
la amarga orilla.

(De Pinturas ciegas)

Medí tu vanidad





Nada más patético que el espectáculo de la vanidad. Es como un teatro pobre, con un vestuario deslucido, una escenografía vetusta y de mal gusto donde un mal actor se jacta de glorias que serían, para cualquiera, vergonzantes. Es la desnudez impúdica de un cuerpo feo y viejo.
Algo que se parece tal vez a la piedad, nos hace retirar la vista, quitarnos el saco para cubrir a ese pobre loco desnudo en el medio de una sala atestada de otros, pero solo, solo de la más intolerable soledad: la que se ignora.

19 septiembre 2005

Amante latino












¿De nuevo, Venus, las guerras
pasadas suscitas? ¡No, por favor, no!
Ya no soy quien subyugado
por la buena Cínara fui. Deja ya, dura
madre de dulces Deseos
de domar con muelles mandatos a aquel
al que endurecieron casi
diez lustros. Ve donde te llaman las suaves
oraciones de los mozos.
...

Yo ya no busco mujeres
ni mozos ni crédula fe en mutuo amor
ni el pelear por el vino
o ceñir mi sien con flores recientes.
Pero, ¡ay! ¿Por qué, Ligurino,
una a una las lágrimas corren por mi rostro?
¿Por qué mi lengua hace poco
locuaz, en silencio de pronto se queda?
...
HORACIO Odas, Libro IV.

17 septiembre 2005

estar en las nubes


"Una nube gris y solitaria atraviesa el azul metálico del cielo. Fantasmas.
El cigarrillo se me consume entre los dedos amarillentos de nicotina. Comienza a quemarse el filtro. Ni siquiera busco el cenicero, lo estrujo sobre el alféizar y lo dejo ahí. Me invade una sensación de profunda melancolía. Es una melancolía sin imágenes, fría y silenciosa, que no llora ya ningún objeto perdido y se confunde con la propia ausencia. Adonde quiera que mire, no veo más que muertos y fantasmas: cenizas, cabezas rodando por la nieve negra, espectrales mensajes de amor en el contestador automático, árboles que son manos de muertos. Después ya no hay después, y cada instante es una muerte en miniatura, repetida, como una fúnebre muñeca rusa, a quien apenas uno termine de arrancarle la cabeza, ya aparecerá otra muriendo en su lugar.
En realidad, es un error creer que la muerte separa. Al contrario, la muerte reúne, une en la ausencia. Todo logra coincidir en el Apocalipsis, todo está ahí para encontrar su fin. El rigor mortis es, sin duda, más exacto y preciso que el rigor científico. En un mundo dominado por la muerte, las cosas están en su lugar. Por eso hay que deshacerse rápido del cadáver, por eso hay que velarlo y enterrarlo bien. La casa de la muerte es como la casa de un maniático del orden, o la de un burócrata paranoico. El mundo se ordena y se refleja otra vez de acuerdo a la lógica enlutada del Apocalipsis. Todo retorna una vez más para morir. Todo se repite en el gesto simbólico de la muerte, y se llena de fúnebre significado: la vida no es más que una pareja de ancianos que buscan una sepultura sin nombre; el amor: un mensaje de ultratumba; el sexo: un cadáver; la familia: una bolsa de basura llena de muñecas desarticuladas; el pensamiento: nubes arrasadas por el viento que huyen como una melena blanca hacia el poniente, o un cielo de repente tan azul y tan límpido que hace daño a los ojos."
ADRIAN PAIS. (Estar en las nubes)

15 septiembre 2005

A.


Se parece a los trenes
por su forma de estar
por siempre yéndose
es que el amor lo agita
en estaciones
de algún pueblo perdido
habrá sido el viajero
sin dormir varias noches
contemplando callado
esas rosas de niebla
ha querido entender
cómo se atrapa
una idea que fuga
entre las vías.




Pronto sabré quién soy.

14 septiembre 2005

Y en el fondo del pozo



unos grumos de luz.
Para Luc.

Soñé con barcos



O, mejor dicho, con un paisaje desde un barco. Tenía algo de familiar, aunque era desconocido.

13 septiembre 2005

Rosa mística


Cuando mi lengua te predica silenciosa
nunca ocurre que no desciendas
como lo hace la lluvia sobre la juventud del césped.
La copiosa maravilla de tu nombre
con reflejos sigilosos me bendice.
Si te invoco, es porque delante de tí jamás me aparto
de ese compás secreto que me anima.
Cuando mis enemigos acechan en el sueño
y apuntan con el filo de sus armas
hacia el cuenco de mi pecho ennegrecido
vuelven tus ojos peregrinos de la niebla
a derramar el brillo de aquél día.
Ya no puedo temer
amo el temblor de tu cercano corazón
entre mis dedos fríos.

12 septiembre 2005

Falta y resto

Aún hay quien revuelve tus desbordes
sus uñas sucias rascan
el umbral de tu casa
rescata para sí lo que abandonas
se lleva lo que queda. Toma sólo los restos.
La resaca del tiempo le parece memoria.
Los descalzos sin sueño
son hambrientos del hambre
gotas de sangre seca les señalan las cosas.
Con tanto empeño inútil,
tu apasionado ardor ha declinado.
¿Lograrás sonreír cuando contemplen este hueso del día?
Te sobran faltas siempre
de faltas, son tus sobras.

Crítico




La ciudad es enorme
habitada por seres insensibles.
Si en angostos callejones
se asientan humedades
allí medran los pobres.
Pocas luces atentas en los ojos de todos.
Se abandonan los cuerpos. Son centellas,
hace tiempo olvidaron la sustancia del brillo.
Ocurre que presienten las murallas.
Rodeados de enemigos, anuncian guerras próximas,
los excita la sangre enervando el metal.
Mirando hacia el poniente, hay patios desolados
arrabales que extendieron la tristeza
cuando el sol balbuceaba esta lengua de sombras.
El topógrafo es ciego
sólo él ha pisado la estrechez de este suelo
anota informaciones imprecisas,
en su hastío impecable los reflejos son falsos.
Rubrica sus caprichos con sellos oficiales.

11 septiembre 2005

No ve


















Eso dicen de un ciego. Si no fuera por Daniela, yo tampoco hubiera visto esta foto de Bavcar. Hasta que ella lo nombró, estaba ciega.

Viajes



Una cabra o una mujer vestida de negro. Aquí o allí. Siempre estarás a las puertas de algo. El mar nos lleva.

09 septiembre 2005

Visión del mundo


(Marlon Brando en Apocalypse Now)

El horror.

08 septiembre 2005

La palabra que sana







Esperando que un mundo sea desenterrado por el lenguaje, alguien canta el lugar en que se forma el silencio. Luego comprobará que no porque se muestre furioso existe el mar, ni tampoco el mundo. Por eso cada palabra dice lo que dice y además más y otra cosa.

ALEJANDRA PIZARNIK

07 septiembre 2005

La tropilla



De la zurda.

06 septiembre 2005

Ellos dos

Claudio Sánchez es el hijo de Néstor Sánchez, es pianista y todos los domingos de Agosto y los de Septiembre, en El Vesuvio, Corrientes 1181, a las 18 hs. lee fragmentos de la obra de su padre y acompaña esta lectura con su música.

Nosotros dos


..."Ahora busco la manera de acomodar mis libros -les descubro señales de otro tiempo-, colgué el mismo Klee del final que se te resistía, y poco a poco la pieza en este quinto piso imprevisible va cobrando un olor que reconozco a fuerza de Particulares livianos y la yerba dentro del plato que siempre me olvido de sacar. Todavía hoy puede ocurrir que me acerque a la ventana y apenas comprenda de qué forma han pasado todos estos años; por una especie de juego demasiado sutil, de fidelidad de recién llegado, algo en mí se resiste a terminar con tus enaguas puestas a secar sobre la cocina a kerosén, con el sonido de tu orín en el bañito compartido.
Venía de un viaje muy simple también previsto por el Adivino, de correr el telón, de acatar con un indicio de aplomo no sin algunas lágrimas en la butaca del fondo de cierto cine de Lavalle. Los libros todavía por el suelo, la tierra y me asomé por la ventana: algo de esa mujer tendida al último sol me hizo pensar en el pasado -las veces que abro y me tiro con todo el cuerpo en el pasado-"...

NESTOR SANCHEZ (Nosotros dos)

Sorpresa


Me provocan ciertos encuentros, acuerdos que aproximan lo lejano, llamados. Sólo miro alrededor, me dejo ir. No sólo eso, también hay felicidad, la sensación de buenaventuranza justa.

02 septiembre 2005

Arte antiguo


Azufre, mercurio, sal
prima materia disuelta y combinada
cuando Marte transita el firmamento
y asciende Venus al punto prefijado

Si el caos retrograda, mutará mi corazón
su corazón avanzará, convertido
ya debió desgarrar lo que ahora reúne
en la simple caldera de simplísimo barro
donde se agita el agua, por encima del fuego.

A la luz de la luna, en la hora precisa
-una ecuación exacta entre altura y obstáculo-
substancia y piedra del dorado reflejo
prima materia del arte hermético
corazón convertido:
solve,
coagula.