27 febrero 2006

Continuo


Un país, al fin allí
allí donde la noche
se extendería gozosa
el desvelo
entresueño
suaves los párpados sumisos
tensa la mano en su búsqueda precisa
cuerpos
que consiguen encontrarse
son a ese huésped
la dulce bienvenida
al cansancio del viaje
le suceden las dudas siempre blancas
las sábanas inciertas que lo envuelven
todo es oscuro aquí
todavía es la sombra quien gobierna
siempre es de noche
cuando vemos la lluvia
aliviando el ahogo de las tardes
(las semillas de marzo)
germen del año que irá a hundirse
y en medio del invierno
detrás de los cristales
se empañará, pasado.
Si el futuro revela una sentencia
tu lámpara se apaga
lo que oyes entre brumas
entorpece los pasos
cerca, obstruye
limita los deseos
fin del juego
del fuego
en la trama translúcida del día.

Y hoy tampoco es mañana.

25 febrero 2006

24 febrero 2006

Zig-zag

Lenguas
el enriedo posible
lo imposible no puede
no debe
condescender,
decirse
ni siquiera la promesa
(las promesas se pronuncian en voz baja,
nadie quiere oír su voz en este trance)
nada que aliente
nada que ate
nada que fuerce,
obligue.
Sólo aire
soplo libre en el sentido de la brisa
dispersión.
Me gusta detenerme
en los brillos aislados
la deriva del tiempo
empujando la voz.
Hilos de vos:
aquí en los huecos veo
tu destello de islas.

Hablame de vos


Descripción. Rómulo Macció.

20 febrero 2006

Sí


Ahora la paz
el día del milagro
cuando se abren las aguas
el amor
deja sus huellas sobre el mar.
Sólo podemos ver y oír
la luminosa voz de lo que crece
cantan las liras de la hierba: así cantamos.
Bajo el sol
el esplendor dorado del verano.
La vida abraza, nos rodea
hay manzanas deseadas
y racimos perfectos de cerezas
caballos blancos, sapos
cristales de agua, escarabajos
colibríes pequeños
plateados peces
rosas
lilas.
Descienda el beso
la caricia se estire como un manto
la lengua intensa, el soplo
dos blandas plumas en las manos infinitas.


Post scriptum:
No escribí este poema para vos, Daniela, pero cuando lo iba a subir, pensé en vos y en el que quisiste fuera tu último post en Sophrosine. Después de todo, lo que decimos sólo tiene como destinatario cierto a quien pueda leernos, a quien escuche. Las palabras son de aquél que las sienta como suyas. Yo te regalo éstas.

17 febrero 2006

Yo sigo siendo grande...




Son mis películas las que han empequeñecido.

Llaman

16 febrero 2006

14 febrero 2006

Duda olímpica




Entre apolíneos y dionisíacos, ¿existirá algo así como la tercera posición?

10 febrero 2006

El círculo




..."El destino de un hombre es su aldea
su propio fuego y lo que cocina su mujer
sentarse delante de su puerta, al atardecer
y ver a su nieto y al nieto del vecino
jugando en el polvo, juntos."...
T.S.Eliot



Todo vuelve al brumoso Heráclito en el río
un círculo que anuda finales y principios
(en el nudo, los lazos se confunden)
El tiempo es el camino y el viajero que anda,
aquello que medita, la luz que sobrevuela su cabeza
desde un cielo ideal, las piedras y la arena
es ondas en el agua, alternancia de pares
un brillante intersticio
destello de memoria.(Esa grieta permite
distinguir lo que es propio)
y una nada translúcida, el olvido.
El alado pegaso de blanco lomo terso
porte absoluto de belleza
-es triunfo de las formas-
y la mácula, ese rastro que dice
del revolcón del polvo, la herida en la batalla.
Porque al fin la dureza, se enfrenta a la dulzura
y hay un daño recíproco, hay mixtura de sangres.
La plenitud traspasa la ceguera del ímpetu
y evoca a quien comprenda
la decadente carne, esa piel resumida
que sin tregua devoran, sin esfuerzo
los dientes de la joven impaciencia.
Aún si retrocede en la carrera,
extenderá sus uñas al futuro,
llevando sobre sí esa mella redonda
el hiato indispensable, la marca de La Oscura
grabada en la insistencia de memorias u olvidos.
Rueda el empeño, cambia
el sentido del viento y ese suelo que pisas
el impulso del mar te regala la costa
de tu próximo exilio.

El sueño de la muerte, el de la vida.

No duerme el tiempo, amor
no descansa jamás el que nos sueña.

09 febrero 2006

Son

Esa aridez de origen vario
esa forma frondosa de esconderse
como sol entre negras nubes negras
urgencia de tormenta
contenida y desbocada
y en un segundo arrecia
es furia del verano
es fragancia impetuosa de la tierra
húmeda, como si podaran
entre los dos
sus brotes impensados
(la cizaña que vuelve)
sus contornos sinuosos
el desprolijo borde
del apuro, la vuelta atrás
cargado el índice que admite
bajo protesta, todo
dentro de todo
y a pesar de,
sin embargo, la seda
su doble manto
a favor
como el viento en las velas
del barco que provee
agua pura a las islas
tan lejos de este mundo
tan dentro del espejo
-es copia fiel-
y el arte los repite
eco, tañido doble
de la campana única
armonía lograda, al fin:
la música.

06 febrero 2006

Encaje



Hilar bordar tejer
enlazar anudar unir
obrar como si el tiempo
esperara la obra
obrar
decididamente
en un sentido que dirima
un acto, un acto claro
obvio como una orquídea
un pájaro
unas lluvias de abril sobre los campos
lanzar la flecha que zanje
(las cuestiones se abren
oscuras, múltiples)
concibiendo ese blanco que ilumine
ensayando ese gesto
del que busca ser digno
-al menos algo hizo,
algo deshizo-
suspender el suspenso
el vilo de los hilos
pasar la línea
el riesgo
tramar después y cada vez
encajes más sutiles
sin volver la cabeza
la mente atrás
el tiempo nos devora
mientras tejemos sus instantes
esperando que pase
(esperando que espere)
el fin, la acabada manía
de insuficiente dios,
la obra.

04 febrero 2006

Flora y fauna


Aquí la flora:
el moroso cuidado de la rosa o la lila
la bendición del agua
ensayando la blandura de la hierba
su devoción, el gesto
con que acepta y se inclina
cuando arrecian los vientos,
la miseria del mundo
el puño encallecido del mal
que arranca brotes
o estrangula los delgados canales
donde corre la savia.
La fauna allí:
el carnero que enrieda
sus cuernos en las cercas
-todo tiene su cerco, su tope, su muralla-
el gallo que no duerme
el pinguino que oscila
los perros que resisten
el caballo impaciente
erguido en la belleza de sus formas
el dorado escarabajo de los templos
la cabra de las cumbres
la anguila que se escurre en las aguas del lago
los peces que prosperan en milagros antiguos
los ciervos que se cantan, como senos pequeños
de una amada muchacha
las crías de los hombres antes de dar el paso.
Bajo el sol
adivinando el curso
que tomarán los años
en las noches de luna,
en las vacías
sobre el llano o las cumbres
debajo de las lluvias tropicales
en los blancos inviernos
en los mares de danzantes medusas
con las algas que traman lazo a lazo
el soporte del sueño,
el lecho de los ríos. Aquí y allí
sólo un inmenso amor inmerso
en las formas del fondo
la inquietud de las grietas,
la soledad de orillas.

03 febrero 2006

Punto de vista


Una pequeña nube de humo negro
algo que remeda
el vuelo de un insecto
una llovizna
ligera que se planta
delante de los ojos
oscila
está y no está
independiente del foco
el punto
al que dirija la mirada
una precipitación
(parece que es así,
lo será desde ahora
se apura y cae
así, obnubila)
un nuevo, inesperado
punto de vista.
Cristales y destellos,
nuevas visiones
las palabras no ocultan
casi nada.
Nadie se viste a sus expensas,
desnudan
hablan.

31 enero 2006

Ilustra este momento



Recibí esta foto por mail y me gustó. Es de Héctor Leone.

30 enero 2006

Pietá II



..."Todo consiste en ese secreto y amoroso en sí
que cada criatura ofrece, a quien sabe penetrarla".

28 enero 2006

Blues


Me quedo acá
me siento
pido un café
puedo mirar por la ventana
una ciudad semidesierta
el sol es pleno
a las dos de la tarde
sé que hoy es sábado,
estamos en verano.
Media hora se desliza fácilmente
un tiempo de Dalí se mece en los relojes
la poca gente
arrastra el peso del calor.
Por momentos
casi no hay nada que se oiga
ruido de fondo,
(el fondo de las cosas suena así,
algo que está, algo que habla y no se oye)
No pasa más que la memoria
desfila
su comparsa deslucida
sus trajes rotos
un carnaval grotesco
¿porqué si es de hoy
todo parece tan antiguo?
De lamé barato
es el dorado vestido de la reina
su exagerado maquillaje
haría llorar a un niño.
A mí también se me caen unas lágrimas
-y no soy una niña-
tanto calor
y sin embargo estoy temblando:
la memoria es regreso
nos da miedo lo viejo,
lo feo asusta si retorna
vuelven entonces cosas tristes.

Para lo triste, no parece haber consuelo.

26 enero 2006

Necesitaba una mascota



Me compré un gángster.

Boca. Nada.


Sopla
se acerca y sopla
infunde aire
sobre la sangre de la herida
sobre el dolor
ahora
un soplo nuevo
diferente
pero el dolor también
no es el de ayer
no será
el que mañana
te incline o te abandone
cuando soplen
los vientos del final
tormenta helada puede ser
su boca oscura
orza o deriva
corazón en el centro
sopla tu espíritu y es nada:
no hay más que viento.

25 enero 2006

Enfermedades raras


Un latido en la sien
ese vago dolor en la cintura
el
morado borde de los párpados
cansados de cansancio.
La ocasión
voluntad que desciende
hasta el centro del pecho,
ese vestigio de aire
disuelto, irrespirable
trago del humo de la cámara incendiada
donde
sus ramitos nupciales
envejecieron de moho en el silencio
él
sobre sábanas húmedas, dudosas
la
inquietud de los dedos
pavoroso designio,
la señal
de un enfermo momento en que se buscan
inhallables palabras,
con los hilos del sueño se remienda
un vestido rasgado,
la desnuda ilusión que arma su nido
con hilachas robadas de los cuerpos.

24 enero 2006

Mmmmhhhh...

Puede ser
-el error suele dar
la posibilidad más cierta-
puede ser que no vea
claro,
que aquello que semeja la verdad
sea, en verdad, un refinado engaño
de la mente o de todos
los sentidos en banda,
puede ser que no sea.
Me niego y no me niego.
De este modo
-inclemente conmigo-
me abstengo de afirmar,
no te lo firmo al pie,
no declaro en favor,
ni en contra de,
no digo nada.
Pero incluso el silencio,
(ay, del humano corazón)
aprieta, encubre, encierra
un número
determinado o no
de ostensibles palabras.
El mundo, dijo un sabio
se divide en sólo dos clases de personas:
a) Los que saben.
b) Los que no saben.

23 enero 2006

Anoche

Cuando declinan los ánimos
la música decae
y el vestido de fiesta
se mancha
fatalmente de rojo
(vino que es sangre,
la inevitable encarnación
de los dones, la fiesta)
cuando las caras
empalidecen ante el sol de la mañana
y huyen los ojos
cansados de mirar
buscando el sueño del olvido
la pausa de las horas
en retirados jardines del sí mismo
donde sigue la historia,
la violenta
la de los cuerpos desmembrados
vaciados sus fluídos
sobre las sábanas
sobre las alfombras
sobre un mármol desolado
llenos de frío, regresar
con la resaca
la amargura
maldiciendo la aurora del después
la final madrugada.

Acción

Lanza las redes
recoje lo que a ellas
mansamente se adhiera,
desesperado o no,
lo que regresa.
Si se niega se queda
del otro lado,
en la otra orilla.
En la caza conviene
disparar sobre las piezas que se ofrecen,
dejar ir a las otras.
Un guerrero impecable
no intenta en modo alguno
vencer las resistencias:
sabe que la batalla
la única
la más dura
la enfrenta con su sombra
y esa se libra en el retiro
la clausura
el silencio.
Mira hacia el sur
ya está cerca,
unos pasos apenas
unos días o años
puede esperar,
sabe que va
si lo asiste una fe,
sentirá cuándo llega.

21 enero 2006

Lo dijo Wilcock

Las preguntas retóricas no suscitan respuesta.

20 enero 2006

Jardín botánico

¿Recuerdas, mi alma, ese árbol favorito?
Verdes eran las tardes a su vera;
era un ombú, era sagrado y era
como un hotel variadamente escrito
por los paseantes de otra primavera.
Nosotros no grabamos nuestros nombres;
y sin embargo, cuando todo muera,
¿no quedará un recuerdo de dos sombras
besándose las manos en la hierba,
aunque esas sombras no se nos parezcan?
Las preguntas retóricas no suscitan respuesta.

Me alejo para verte en la memoria:
tan joven y en el sol, como en un barco.

JUAN RODOLFO WILCOCK

18 enero 2006

Carta hacia el sur



Te tocó llevar el nombre del viejo. Pelearle su insoportable primacía hecha de audacia (basada sobre todo en su infinita inconciencia) violencia atávica y adquirida en sus diez años de guerras, su inteligencia aplastante, su idea de lo que un hombre debe ser, enseñada y aprendida a los golpes. Te tocaron dos hermanas mayores implacables, un hermano menor que es quien nos premia con su castigo, nos obliga a reunirnos, a repensarnos en un lugar comprometido del amor, ese que nos imponen los que nos necesitan, los que por alguna razón están más desvalidos. Te tocó tener ese enorme corazón que mamá convirtió en argumento inapelable para tu defensa. Te va a matar (eso digo yo) la tentación y el abuso del verbo. Así y todo, no puedo no pensarte sin ternura. Cabezón en todos los sentidos, sentimental hasta el bolero, generoso, gracioso, gracioso, gracioso. Casi nadie me hace reir como vos siempre lo hiciste, no hay un sólo tipo que haya conseguido que le planche una camisa, como vos lo lograbas, siempre. Extraño a veces el sonido de tu saxo dentro del placard, tus novedades discográficas, tus opiniones y esas frases -seguramente inventadas- que atribuías a algún personaje famoso sin que nadie consiguiera jamás que le revelaras la fuente. "Cuando me esté muriendo, sólo quisiera oir la voz de Sarah Vaughan", por ejemplo. Cuando me esté muriendo, Fernando, Fernandito, yo quisiera saber que mi hermano favorito pudo llegar a ser un hombre feliz, amado, sosegado. Uno de los que más amo en este mundo, vos lo sabés. Y no te pongas a llorar, sólo tócala de nuevo. A ella le gustaba.

17 enero 2006

El manto


Por no extenderse
en palabras que limiten
esa epifanía
que se abre radiante
ante algunas imágenes,
a causa de las causas
naturales
que han devenido
en natural efecto
lo suave lo que tiene
un hueco que es su espacio,
lo que adquiere,
-aquello que le es dado-
lo que queda
lo propio
eso que
late debajo de las formas
fondo extenso
inabarcable con
los ojos encerrados
entre los márgenes estrechos
de una mirada o dos
cierra y protege
en buen silencio
a salvo al fin
a salvo es salvo
se recupera sosteniéndose
entre los brazos de ella
la que en la noche de la fiebre
le besaba la frente
cuando el mortal sudor
decía de él
todo aquello que pudo
alguna vez callarse.

16 enero 2006

NosOtros



Foto: Eduardo Nico (Magoo)



Deriva retenida
el tiempo es liso
orando así
con voz menuda
mientras empujan los vientos
en cubierta
temblor
al desplegar al sol las velas blancas
cenital del instante que revela
sobre un grueso telón
el nombre de la máscara
intenso corazón de muchos frutos
orgía del sabor
su áspera lengua.
Hablamos del alivio de licuarse
como escarcha obediente
a los pies de lo verde
en primavera.
Ser en el mundo
las cenizas del cielo
o apenas algo
que logre arder. Arder,
arder ahora y deshacerse
la mañana después.

12 enero 2006

Ilusiones



De esa manera,
esquivo
cuando se cierra
sobre sí como
si el paisaje tuviera
un tope,
el horizonte
ciego de un punto
en que la rueda se detiene
o gira enloquecida
una veleta azotada
por los cuatro vientos
vibra
lejana
incomprensible para
el animal que lleva
y sabe lo que quiere
(lo quiere ahora
la urgencia no prevee)
no le expliquen
no le anuncies
lo que viene
el animal sabe
-es perfecto en su modo-
qué voluntad lo guía,
naturalmente.

10 enero 2006

La ruta de la seda



La turba de las ferias es un perfume vago
adormecido en el fondo del báculo
que las manos de un monje abrieron en Bizancio
capullo donde abdica la crisálida
en pos de un hilo fino
que platearán las lunas
y ha de dorar el sol con el sólo reflejo
del oro verdadero.
Lisa hebra delgada que sellaría
la imposible amistad de Oriente y Occidente
el tráfico constante de gentes y de naves
desde el surco remoto de la historia
hasta el mar conocido por nosotros.
Ego sum. Mare nostrum.
Ciudades como umbrales, como grietas
Estambul o Bizancio: Constantinopla
y también Esmirna, Anatolia
o la oceánica Mármara, la envilecida Ankara
en lenguas tan sonoras, que respiran la música
la maldición babélica se invierte
(bendice ahora su boca al pronunciarlas)
Baba, lazo, opalino cristal
levedad destinada a brillar sobre el cuerpo
escondida en el vientre de un gusano,
esa forma carnal que asume el tiempo
cuando horada preciso la materia porosa
y paciente y fatal, devora todo:
él, yo, las tiernas hojas
de un árbol de morera.
Puente, nexo delicadísimo entre orillas adversas
catalepsia del ego y sus deseos
teje la suavidad en el telar del mundo,
señálame en sus mapas con tus líneas punteadas.

09 enero 2006

Nada que ver


Puedo ver sus figuras
lentas
cuando viajan
hacia un destino de
pequeño punto antes de nada
temo
ese instante en que se pierdan
al final de la calle
-lo visible limita
con un negado sentimiento-
Entran
uno por uno
silenciosos y graves
en lo denso, lo oscuro
se sumergen
en algo hecho de tiempo
o de miedo, o zozobra
y no hay palabra que alcance
que designe
este pavor ante lo estéril
las entrañas vacías,
ya sin nombres los mundos
que armamos con arena
en laderas volcánicas.
La amenaza
-sus cimientos seguros-
la única certeza.
Estoy mirando desde aquí
cómo se alejan
veo un punto
al final de la calle,
si bajara los ojos
enseguida
o volviera
rápidamente la cabeza
sé
no se vería más nada,
en un segundo apenas
sus figuras
son nada.

Cumpleaños




Aquí estamos, desde ayer, 8 de enero, festejando el cumpleaños de la bicha tántrica. Ya se fueron retirando los invitados, quedamos sólo los íntimos. Esto recién empieza.

05 enero 2006

(.)


Estuvo aquí
lo percibo
en el orden alterado de las cosas
todo el aire se impregna
lo delata
pasó
atropellando
acariciando
cambiando los lugares
de lugar
siempre es así
irrumpe
interrumpe
desvía
-obra de ingeniería perfecta
su desatino-
el curso concebido para el agua
empuja provocando
los fluídos
trabaja
labrando lentamente
pule con calma
(ahora sí)
la estela del derrumbe
hace, rehace
desoye y se desvive
muere, remuere, rememora
encuentra la razón de la ilusión
o la ilusa razón
lo contradice
enfrenta sus repliegues
con los míos se apura o exagera
da si le pido
se abre inunda
lo cubre todo
y todo queda
por él y en él
a la intemperie.
A mí
me gusta lo desnudo.

02 enero 2006

Visión de lirio


Olvida
lento
con la tenacidad
del hueso
o de la piedra
blando
como el plumón
de un ángel
levísimo, rosado
la geografía completa
de todos tus trayectos anteriores
cambia
muda
cruza
atraviesa resuelto
la corriente excitada
el tumulto del agua
viene
cede
vence
la histórica clausura
de la puerta
el agujero franco de la nada
su lecho oscuro
su angosto corredor de
tantos filos
espinas
puntas
garras.
Ahora estás aquí
ahí. Ves.
Tu mano alcanza
toca
percibe
palpa.
Nadie
alabará este logro
tu mejor actuación
a teatro vacío.
Cerca. Estás cerca
(te traen
nos llevarán)
vive
en la proximidad
de los descubrimientos
despojado
simple
puro
pobre
con tu dócil escencia
delirio
sobre el campo.
Para estar en el mundo
hay que abjurar
de cualquier modo
de imaginarlo.

Brindis



Encuentro de las copas
aquí
una rendija intermitente
esta noche de fuegos
de artificios
martilleo de voces
su música lejana
choque
astillas del cristal
estas burbujas
su aire contenido.
Del compás de los años
te advierten las campanas
de un pasaje tan leve.
Te inclinas.
Sobre un papel
de impecable marfil
tu letra menuda
describe los deseos
adelante
mañana
después
-eso es lo oculto-
la cuerda que te arrastra o
te sostiene
ata o
salva
brinda o
se ofrece
los labios húmedos
apenas beben.

31 diciembre 2005

Eso que hacen los monos

Desde mayo, escribo este blog. Fue y es una experiencia importantísima para mí. Me ha hecho escribir con una continuidad que nunca tuve, cambiar la forma de escribir, conectarme con otros, leer a otros. Me fascina este medio, veo el blog como una serie multiplicadora de contactos, como un tejido incesante de relaciones y nexos entre personas, palabras, ideas, imágenes, concepciones del mundo. Es justo decir que quien me señaló el blog como posibilidad (a mí y a muchos otros) fue Guillermo Piro, a quien conozco desde hace muchos años y más de una vez me ha señalado cosas y ha sido siempre generoso y afectuoso conmigo. Gracias, Piro.
Por intermedio del blog conocí también a Luc, que le puso orden y concierto a la piel del bosque y me regaló su tiempo y su buena onda en todo lo que hizo. Gracias, Luc.
La sorprendente cadena de causas eslabonadas que es el mundo, me trajo también a Damaris, que también me ayudó a resolver algunos desperfectos iniciales (mi total ineptitud cibernética)Gracias, Damaris.
Con Genovese establecí una relación que parece antiquísima y nunca nos vimos las caras. Cada vez que no sé cómo arreglar algo, me ayuda con absoluta naturalidad y cariño. Gracias, Omar.
A Mónica la conozco y es mi amiga, el blog nos permite relacionarnos de otro modo y acortar las distancias (ella vive en Barcelona, yo acá)y por primera vez nos leemos, pantalla de por medio. Gracias, Moni.
Y también gracias a Magoo, a Daniela, al Chino, a Silvia,a Paula, a Tizoc,a Nielsen, a Bardamu, al Explorador 54, a Jorge Alberdi, a Oliverio y a todos los que entran y dejan sus comentarios. Quedan muchos links por agregar a mi lista, prometo hacerlo el año que viene, hay muchos buenos blogs que voy descubriendo y quiero tener aquí. Nada, eso:
gracias.

P.D. Y no olviden que mañana es mi cumpleaños, digo, si quieren que les siga agradeciendo.

29 diciembre 2005

Mito del zaguán, la calle oscura.



Alguien me habla y menciona
los umbrales
cada cosa
empieza en algún punto
tiene una puerta
será el orden o el caos
huevo o gallina
pero hay un día
un momento en el día
una fracción brevísima
o incontable del tiempo
donde algo se inicia
algo entra en la serie
después, deriva.
A la deriva de algo
a su recuerdo impreciso
como es incierta
la memoria
del tacto o del perfume
tanto más si se trata de los cuerpos
(tanto naufragio habemos
a esta altura)
que derivan y devienen
(oh, mar del tiempo)
charco de lluvia breve u
oceánico capricho
a esa deriva que deviene
como cae y se desliza
el deseo
en pulsiones pequeñas
latidos sordos
a ese velero que se pierde
en un crepúsculo incesante
-la noche viene-
no podemos dejarlo en el umbral.
A los umbrales
no estaría mal oponerles los zaguanes
teoría y práctica
donde las manos ciegas
los rastros púrpura
del arrebato contenido,
los cierres
lo que se abre
aquello que abrillanta la saliva
la cercanía amenazante de los otros
la propensión a la promesa
y al secreto
como todas las calles
arboladas y oscuras
los paredones ocultos
de las fábricas,
las noches de verano
-estoy pensando, por ejemplo
en aquella metalúrgica de la calle Fraga-
estoy pensando en algo
que ha derivado
en el tiempo y en mí
y ahora es
el arquetipo de lo bello
el mito
aquello que sucede
por vez primera
sucede para siempre,
siempre deriva
deviene
viene.
Oh, mar del tiempo
cuántos naufragios.

28 diciembre 2005

Abrigos


En la densa madeja
también se afina el hilo
alguien tira
(no afloja)
de la punta visible
alguien presta sus manos
carretel de muñecas
sus palmas
trama que se hila
o deshila
enrosca
enlaza
teje
se teje
arma una malla
con espacios pequeños
de vacío
de aire en medio
lazos y nudos
para abrigar lo que se ama
conjuro
contra el frío del invierno despiadado
magia
ilusión de varieté
seguramente inútil
como una carta
o una promesa entre las copas,
cristal del brindis.
Viste
lo que ama desnudo
lo que bello desea,
lo resguarda
en íntimos discursos
-calor de lana-
caprichoso diseño :
tan nítida es tu marca.

25 diciembre 2005

Eso


Pregunto: ¿Qué pasó? ¿Cómo llegamos hasta aquí?
Responde: Hubo un reconocimiento irreversible.

24 diciembre 2005

No es posible que al fin el milagro no estalle


Hoy quiero pensar la Navidad como celebración de un nacimiento, como anuncio, como reunión de magos a los que les fue revelado algo que implicaba ponerse en marcha, seguir las señales de la estrella, presenciar un milagro.
Mi amiga del alma, mi hermana y mi contracara, mi alter ego (o más bien mi superyó rubio e implacable) acaba de adoptar un hermoso bebé, su primer hijo. Hoy están en el centro de la escena del corazón de sus muchos amigos: Betty, Javier y Jerónimo. Suenen las campanas.
Lo que vibra en el mismo tono, va reuniéndose. Desde lo invisible, llegan señales etéreas que nos hacen andar. Pienso en la noche estrellada. Sí, hoy confío en la posibilidad del milagro. Espero. Esperamos. Las campanas alejan el mal. Los milagros ocurren. Feliz navidad.

23 diciembre 2005

Fragmento


Cada vez
que se mira mirar
vuelve el espejo
representando lo que el mundo representa
-su engañoso teatro-
Todo crece al final
hacia lo alto,
dulcemente
como se elevan las promesas en las bodas
o se recita una última oración
en el umbral de la memoria de los vivos
por el alma que viaja.

21 diciembre 2005

Epoca de podas


Hoy
encontrás algo obsceno
algo fuera de lugar
en la fotografía
la imagen se imprime
oprimiéndote
el fondo de los ojos
algo que debe estar cerca del pecho
o en los alrededores
de la garganta que se cierra
contracción
involuntario retraerse
músculos del éter
tensos, distendidos
sin razón
sólo un estímulo
un rápido puñal
la posibilidad idéntica
de rasguño o de muerte
en cada instante
la imprevisible acción
la expectativa
tiñe y destiñe todo
descolorida realidad
hilacha de los años
apegada a algún muro
crece
enredándose
cruce del sí
en sí
así
se ahoga.
El jardinero
(su mano verde)
conoce la respuesta
observa
atina siempre
corta lo seco
alimenta con agua
no siempre cristalina
lo que queda
-terminarás debiéndole la vida-.
Te lo advirtió:
vale la pena.

19 diciembre 2005

Don del agua


Desgarrar el papel
de seda
desatar
ese lazo rosado que anuda
la caja,
el regalo. Los dones:
la sorpresa
de quien regala
(o de quien da)
desciende en cada hora
de húmedos versos
el agua que yo bebo
en la siesta más tórrida del trópico
al pie del árbol
aquél de las manzanas
doradas y futuras. Prometidas.
Oyendo el mar
ese que ves
(¿oyes ahora?)
viendo llover. Sí,
no para de llover en estos trópicos.
Tengo un cuenco traslúcido
donde recojo el agua de las lluvias
y algo del don
del mar,
-habrá barcos hundidos
ocultos cofres
llenos de perlas
ese collar que traes
viene del fondo-
De un sólo trago
devoto y majestuoso,
así te bebo.
El satinado brillo
de las perlas
recibe entonces
lo que tenemos:
este lazo presente
es de agua pura.
Caracol al oído,
una forma posible
de oir el mar.

15 diciembre 2005

Deslices


Como si apenas no pasara
como si el tiempo
encerrado en cristal
arena pura
se deslizara lento
grano por grano
y bastara invertir
el bello objeto
sobre la mesa
para volver a vivir sus recorridos
como si hiciera falta
una palabra más
para evitar
la consecuencia atroz
de la que dijo
lo que dijo
en ese cruce
en la lenta caída
ese sedoso deslizarse
de lo áspero
por la cintura de cristal
del relojito
antiguo o inmortal
cristal y arena
madera
arena cristalina
sobre la mesa del desorden
los papeles
el titilar de la pantalla
imágenes y
el tiempo sobre ellas
sobre tu imagen
sobre el paso del tiempo
acerca de los días
que dibujan los rasgos de mi cara
y no ves
y no veo
más que el camino descendente
dorado
grano por grano
atrapado en el cristal
puliendo acaso
la espera
la palabra que caiga
por la estrecha cintura
del antiguo reloj
en tiempo justo.

Raíz


Las palabras
a veces
tienden puentes
verdor
de lo perdido para siempre
sombra del árbol de tu estirpe
te escucho
en el íntimo rincón
donde me hablas
todavía
cada vez que intento
como hoy
decirte.
Es tan grande mi amor
que sin quererlo te regresa
inocente y feliz
como te vi mientras crecía
mi padre,
el niño más hermoso.

12 diciembre 2005

Still alive


Aún cuando el liviano
aire de esta mañana
el pleno sol
el verde
deslicen su caricia
su luminosa ofrenda.
A pesar de los sueños
-el sorpresivo encuentro-
la vigilia bebida
los sorbos del cansancio
la ilusión de futuro
el trago último.
Reducida
cada cosa a su mínimo exponente
queda ese resto
ese pequeño brote
empeñado en crecer
floreciéndose solo
buena hierba
dolor ciego
vida que empuja.
Soltar la mano
y sin embargo
ahí, acá
latiendo
el insistente amor,
su prepotencia.

09 diciembre 2005

Hay que ver


Con la última bocanada
de humo rubio de noche
que termina
en los bares como
a menudo en tu vida
todo empieza
con los ojos heridos
la resaca
de palabras de temas
opiniones teorías
confesiones a medias
escondiendo
ese fondo que duele
que se instala
como una línea dura de la boca
un alejar el pecho de la mesa
esa estocada de la pregunta inconveniente
la evocación de aquello
que amparado por nieblas
por velos de palabras
por excusas
duerme su sueño injusto
su desvelo presente
piedra de un árido desierto
de caras fragmentadas
algo que revela
ese gesto hacia un lado
de los labios besados
bajo tantas especies
ese humo del sexo
en cuarto oscuro
exilado, en los bordes
apartado de aquello
que se puede mirar
al mediodía
sin mesa familiar
sin amigos ni cines
recluído en los bares
los hoteles de paso
de paso
vivís tu vida
y hay que ver cómo ocurre
ese milagro
de ser quien se rebela
y quien se acepta
con tan poco en las manos,
con tan poco a esta altura,
casi nada. Todavía.

08 diciembre 2005

Big John

La mitad de lo que digo no tiene sentido
pero lo digo sólo para llegar a tí.
(Julia)

07 diciembre 2005

Consigna


Muerte a los mortales.

05 diciembre 2005

Fue


No hay razones
que expliquen
porqué regresa ahora
y no ayer
o hace un año
ni siquiera hay noción
de retardado efecto
eco
conciencia repentina
no responde
a lo que invoco
no lo evoco
y entonces
-porque fue entonces-
en ese tramo
ese pasillo
ese tubo del tiempo
ese pasaje oscuro
esa calle escondida
su ciudad extranjera
sus sonidos ajenos
su descompuesta vibración
no late
no latía
sólo memoria
anárquica
imprecisa
memoria sin sentido
sin remedio, sin mí
sólo memoria
preguntará, como antes
acerca de lo que ignora
(quiere ignorarlo todo)
y yo, ahora
no sé.
Ahora, no sé nada.
De verdad, no lamento
no lo lamento en absoluto.
Sé (porque de eso me acuerdo)
que alguna vez dolió:
pero está lejos.

03 diciembre 2005

Viene


Aceptas
la brisa sobre el cuerpo
cae la lluvia ahora
deja
la humedad de las ropas
siente
lo que en la piel
el reciente calor dilataba
ahora el frío eriza,
tus pies siguen un rastro
más allá del perpetuo movimiento
un señalado rumbo
el dedo
ese dedo que ves o me atribuyes
(insensato)
o imaginas
en la decapitada Nefertiti
que en Berlín te arrasó.
Apenas sugerente
más allá de lo cálido
lo helado
sólo una línea fina
evanescente casi
un dibujo
que desaparece
al compás del camino de tus ojos
atribulados, bárbaros
como todo en los hombres,
si aún en este cielo.
Dones:
lo demasiado hermoso
muere
cada vez
que intentes contemplarlo.
En el ser de los leños
a medida que enciendes.
La ceniza,
el destino
como la lluvia ahora
precipita.
No obres,
ahora es esta espera.
Como la lluvia
sabes.
¿Siente tu espíritu
el rumor?
Hacia tu boca oscurecida
lenta al principio
cuidadosa
se dirige
radiante
la palabra.