29 marzo 2008

Quién, cuándo, qué


La oscuridad es mar
que empuja hacia tu fondo.
Eran todo de mí
sus frágiles veleros,
dije nombrando
lo que aguarda en los huecos
agazapado a expensas del sentido.
¿Era yo la sustancia
de tu debilidad
anegada de espuma
herida por la cuerda tensa que aprisionas
o servil al dolor
de las amarras sueltas
que las olas se llevan
como si fuesen peces
minúsculos y muertos?
¿Sabría flotar en la espaciosa superficie, o
enfrentar, a escondidas
la turbia desazón de los espejos
rotos, clavados
con la certeza y la sapiencia del verdugo
en los extremos del madero?
¿ Podrías, después
hallar algún camino de regreso
allí donde no hay nada
que pueda devolverte, ni llevarnos?
¿Tendríamos un resto de aquél aire
en las celdillas del pulmón petrificado
o así, sin más,
un pasaje de tiempo
vano,
puro
nos dejaría, cianóticos,
como eslabones discontinuos
a lo largo de un surco
que irá borrándose, despacio
como la marca del agua
en las orillas?

Dudo. No sé saber.
El mar, como el amor
amor,
es siempre oscuro.

Jardín de invierno


Se abre a la luz del día
temblorosa
una corola suave
su tiara de
furiosa púrpura
crispada por el frío
en cielo oscuro
su oscuro celo
cede
a una corona dulce
el don se le derrama
le concede
su transparente savia.
Así es toda posible
sabiduría:
amarse así,
de rama
en rama.

Una del campo



popular

26 marzo 2008

Aguirre póstumo y el silencio de la feria

El ejercicio de la poesía siempre se tratará de una tragedia, y para colmo, de una tragedia solitaria: mal leídos y peor comprendidos, los verdaderos poetas, a pesar de las apariencias, son (desde el punto de vista del público) póstumos. La ventura del poeta es otra: consiste en realizarse en su supremo acto de comunicación (que es siempre un don, una entrega de sí mismo a los otros), realizarse en el acto supremo del poema. Y allí termina lo principal. El resto es circunstancia, azar, ruido o silencio de la feria, y nada más.

Ya no te guardaré

Ya no te guardaré, se deshizo la música
Donde me pareció que estabas.
Eran cristales rotos, o arena, no sé bien:
yo pisé y comprendí.

Comprendí con asombro que el tiempo se estiraba
desesperado y sin sentido
y que yo no era nadie
excepto el que te amó.

Eran cristales rotos, piedras o desventuras,
Eran cuerpos enormes o cenizas, no sé.
Yo pisé y comprendí.



Raúl Gustavo Aguirre

Ajeno

Foto: Oscar Bony

Largo se le hace el día a quien no ama
y él lo sabe. Y él oye ese tañido
corto y oscuro del cuerpo, su cascada
canción, siempre sonando a lejanía.
Cierra su puerta y queda bien cerrada;
sale y, por un momento, sus rodillas
se le van hacia el suelo. Pero el alba,
con peligrosa generosidad,
le refresca y le yergue. Está muy clara
su calle, y la pasea con pie oscuro,
y cojea en seguida porque anda
sólo con su fatiga. Y dice aire:
palabras muertas con su boca viva.
Prisionero por no querer, abraza
su propia soledad. Y está seguro,
más seguro que nadie porque nada
poseerá; y él bien sabe que nunca
vivirá aquí, en la tierra. A quien no ama,
¿cómo podemos conocer o cómo
perdonar? Día largo y aún más larga
la noche. Mentirá al sacar la llave.
Entrará. Y nunca habitará su casa.

Claudio Rodríguez


23 marzo 2008

Delicias mexicanas





Mi amiga Mónica está en México. Desde allí envía estas maravillas.

La leyenda del tiempo

El sueño va sobre el tiempo
Flotando como un velero
Nadie puede abrir semillas
En el corazón del sueño

El tiempo va sobre el sueño
Hundido hasta los cabellos
Ayer y mañana comen
Oscuras flores de duelo

El sueño va sobre el tiempo
Flotando como un velero
Nadie puede abrir semillas
En el corazón del sueño

Sobre la misma columna
Abrazados sueño y tiempo
Cruza el gemido del niño
La lengua rota del viejo

El sueño va sobre el tiempo
Flotando como un velero
Nadie puede abrir semillas
En el corazón del sueño

Y si el sueño finge muros
En la llanura del tiempo
El tiempo le hace creer
Que nace en aquel momento

El sueño va sobre el tiempo
Flotando como un velero
Nadie puede abrir semillas
En el corazón del sueño


El sueño va sobre el tiempo
Flotando como un velero
Nadie puede abrir semillas
en el corazón del sueño

22 marzo 2008

Ida solamente

Recuerdo haber salido de la casa de una amiga y estar esperando el colectivo, siendo ya las 2 de la mañana, en A. Gallardo y Aguirre. Parada en esa esquina durante un tiempo considerable, vi pasar carros de asalto, jeeps del ejército cargados de hombres armados, sentí en la desolación de la calle, el miedo y la angustia de lo que parecía inevitable, acaso por haber sido tantas veces anunciado. No sé si han cambiado las cosas o habré cambiado yo. Por entonces, el pulso del país latía tan cercano que sólo un insensible o un idiota podía no escucharlo desasosegadamente. Fueron los años de mi juventud, ese año había cumplido 18. Cuando hagan la cuenta, aquéllos a los que les importa el número, intenten poner una cifra que equivalga a haber pasado bajo ese estado de cosas el tiempo de vida (y la calidad de esa vida) que transcurre entre los 18 y los 25 años. Intenten calcularlo: un índice que pueda dar cuenta de cuán vivo se está, se puede estar, rodeado de asesinos y de muertos.


Cecilia Minervini era estudiante de Bellas Artes y militante cristiana. Tenía 20 años cuando fue secuestrada, en agosto de 1977


Los subtes y los trenes llevaban gente bella
hacia hermosos lugares
nuestras huellas planeaban recorrer continentes
imprimirse en la grava, en el fondo del mar
buscarse en los espacios más angostos y altos
que la tierra ofreciera
los cuerpos eran lisos
y el amor se bebía la espuma de los sexos
como un tenso licor apresurado
los calendarios, rebosantes de hojas,
pendían de paredes de colores vivísimos
las grandiosas ideas se agitaban
en la boca de todos
como lábiles pájaros de plumaje armonioso
en pequeñas palabras de dulzura perfecta
Los subtes y los trenes llevaban gente bella
hacia hermosos lugares
un cielo despejado renunciaba a la noche
a los párpados muertos por el filo de imágenes
que enmudecen las calles
al pánico que duerme a tu lado en la cama
mientras velás las horas con tediosos cigarros
entre ásperas esferas que repiten maniáticas
el curso de este mundo.
Los subtes y los trenes llevaban gente bella
hacia hermosos lugares
en tus ojos clarísimos declaraba el destino
mejores intenciones.

Sábado de gloria

20 marzo 2008

Santo varón

played by Ian Anderson (Jethro Tull) with Orchester der Neuen Philharmonie Frankfurt and band (James Duncan, drums and percussion / John O'Hara, conductor / David Goodier, bass guitar and Florian Opahle, acoustic guitar) in Rosengarten Mannheim on 8th December 2004

18 marzo 2008

Noticias


Miro la calle
desde la ventana:
una mañana calurosa
en la que los árboles se agitan
de repente.
Así aparecen
como una saga detallista
tus imágenes,
como el viento en las copas
jadeando
en pleno marzo
en Buenos Aires,
y una cascada de nosotros
precipita
como chorros de agua que se hunden
en ríos tumultuosos
desde una gran altura.
Alguien habló
soltó
echó a rodar
unas palabras inciertas que incluían
una versión de vos,
una noticia
acaso no del todo inesperada
(si hemos sabido
con el tiempo
que al final del pasillo está la muerte
que el corredor, a veces, es un túnel
y otras, una ancha franja a cielo abierto
en la que puede
llover a cántaros
nevar, como en los polos
o descorrerse el velo que oculta las estrellas
antes de una tormenta de verano)
Alguien
y su voz vagamente conocida
- o íntimamente ajena-
puso tu nombre en la mañana de este día
puso tu nombre otra vez sobre mi boca
dentro y
trajo
como quien corta uvas o cerezas
-en racimos-
un tiempo que los dos hemos perdido,
la ironía
de ver girar la rueda de los hechos
presos, como las formas no nacidas
en un bloque de piedra,
en el perfil oscuro
de un alto acantilado
que nada rozará
salvo, tal vez,
el viento
ese que insista,
soplo por siempre inesperado,
en el tiempo que reste
de esta vida.

16 marzo 2008

Sobres vacíos


En el arcón de Pinturas ciegas

Caravana


Hacia Equus meus

Chinoiseries

En Agua va

Otro viaje



"La noche sugiere, no enseña.
La noche nos encuentra y nos sorprende por su extrañeza; ella libera en nosotros las fuerzas que, durante el día, son dominadas por la razón..."
(Brassaï)

Un viaje

14 marzo 2008

Benedictus


El hombre-papa

09 marzo 2008

06 marzo 2008

Archie

Subiste a ver
había luz
se oía desde lejos
una música extraña
un aire de free jazz
sin una organizada melodía
con un extenso solo donde el saxo
parecía gritar en los agudos
y escupir,
en los graves,
una retenida maldición
contra la luz del día,
no debiste golpear
la puerta estaba abierta
flotaba en el ambiente
la liviandad de un humo conocido
siempre amable
aromático
no hizo falta que hablaras
ni dijeras tu nombre
algunos lo sabían demasiado,
otros jamás se cansarían de ignorarlo
intentaste acercarte
a quien te pareció más dentro de este mundo
preparaba café
lo servía, despacio
en unas grandes tazas blancas
era una suerte de niña envejecida
o veterana de guerras juveniles
todavía en reserva, por si acaso
-no, por dios,
no uses la cuchara
como no sea sólo para servirte
el azúcar, no revuelvas con ésa
el fondo de la taza-
y te empujó apenas con el hombro
para salir de allí, con la bandeja
a llevar el café, hasta la sala.
Quedaste a solas, en la cocina
apoyaste las manos sobre el mármol
y observaste tus uñas
los nudillos oscuros de tus manos.
Después fue lo que antes había sido,
un rapto de sentido en un abismo
descolorido y líquido,
el lamento de bronce de Archie Sheep:
cuando algo duele así,
no es posible que suene de otro modo.

05 marzo 2008

un asunto mediocre



vanidades
palabras que se dicen
con la boca pegada
a los nidos del viento
reverberancias de la oscura
soledad de un objeto
tantas pequeñas cosas
que en un tiempo desfilan
esclavas
y el mismo traje cubre
tus desnudas creencias
deberías volver
a la inicial pobreza
aquella inevitable
ya en esta hora cae
la gotera insistente:
deberías curarte
de la herida del barro
de la grieta en la puerta
que no aisla
de ese aullido tan próximo allí afuera
la helada ráfaga que alcanza a cobijarse
en íntima intemperie
ser ese hueso manoseado
que se arroja a los perros
cuando nada te alcanza
deberías
deslindar lo que sobra
devolverlo
como quien pesca y abandona
por lujuria o inercia
echar al fin al río
un nervioso aleteo
de vida que se agita
ante el soplo cercano de la muerte
ser ese pez viscoso que remonte
con más gracia que otros, la corriente
henchido de su propia sangre fría
y otra vez
sumergido en el fondo del agua
vuelva a verse
deforme
en su reflejo.

01 marzo 2008

Aquí hay leones



Los cartógrafos de la antigüedad escribían en las regiones inexploradas: "Aquí hay leones".
W.B.Yeats. El crepúsculo celta

En el cielo azul claro de esta noche de luna
en los mares australes
en el cajón que cierra
esa llave pequeña
en la piel de tu espalda que cubre todo el día
esa camisa ajada que traés de la calle
hay leones
en las hojas del libro
que se duerme en tu pecho y no leíste aún
en todas sus historias que yo ignoro
hay leones
en los pliegues del cuerpo
de todas las que amaste
en sus bocas, sus fotos, sus cartas
hay leones
en tu infancia y la mía
en las manos inquietas de mi padre
hay leones
en cada rostro ido que insista en tu memoria
hay leones
en la luz que te bañe
cuando el placer extremo
en tu muerte y la mía
hay leones
en la mañana dulce que te encontró desnudo
y en el sudor del sueño que te agita a mi lado
hay leones, amor
hay leones feroces, hambrientos
sanguinarios
carnívoros leones de fauces entreabiertas
y de afiladas uñas que amenazan las horas
allí y aquí
ayer mañana y siempre
a lo largo del mundo que no vi
en lo hondo de aquello que no sé
que jamás me dirías
que no preguntaré
hay dorados leones
bellísimos y crueles
hay leones
jaurías de leones expectantes
rugiendo desde un mapa
que habitamos sin ver
mientras vivimos.

Consejos

Sabe esperar, aguarda que la marea fluya
—así en la costa un barco— sin que al partir te inquiete.
Todo el que aguarda sabe que la victoria es suya;
porque la vida es larga y el arte es un juguete.

Y si la vida es corta
y no llega la mar a tu galera,
aguarda sin partir y siempre espera,
que el arte es largo y, además, no importa.

Antonio Machado

Viene a cuento de ésto

Estadísticas

Vía Perro-Gato

Eso, ¿Qué es?


Vía Perro-Gato

28 febrero 2008

Fuego y hielo


Algunos dicen que el mundo concluirá con fuego,
Algunos con hielo.
De lo que he probado del deseo
Estoy con los que desean el fuego.
Si tuviera que perecer dos veces,
-Creo conocer bastante el odio-
Puedo decir que para destruir, el hielo
Es también bueno,
Y sería suficiente.

Robert Frost

26 febrero 2008

Hacienda impura


Lo mío es lo impropio
Ni era ni ea, es. Gracias, Omar.

24 febrero 2008

Estela

La despedida es todo lo que sabemos del cielo
y todo lo que necesitamos del infierno.
Emily Dickinson







Echa un fino hilo de agua
endulza
con cristales de azúcar
la verde yerba seca
revuelve
con el tubo de alpaca
la pequeña y humeante calabaza
y la extiende
con una mano temblorosa
hacia la mano indiferente de la amiga
los chicos gritan y se ríen
desde el patio contiguo
rayos del último sol
bañan su pelo y la crispada
actitud de su rostro,
cuando fuma.
Preferiría no saberlo; que nunca, nunca,
nunca, jamás me lo haya dicho
pero ahora, no sé...
¿de verdad, vos pensás

que debería agradecérselo?
La pregunta se enrieda,
como el humo en el aire
cierra un círculo.
¿A quién le importa la verdad
salvo que alivie algún dolor, a quién
salvo a quien deja con un gesto
un sólo gesto
tu vida atrás? No sé,
ahora ya no sé.
Las cortinas se inflan
como blancos fantasmas que pugnan por entrar
en la sombra creciente
de una rara y helada
tarde de fines de febrero
el coro de los pibes es un timbal que acopla
detrás de cada una
de estas pocas
lágrimas sin sonido, y ya sin rabia.
No sé. Vivir es una mierda.
No me digas
nada consolador,
por dios. Te pido. Nada.
En la ventana el cielo
ensaya una acuarela desvahída.
Lanza un grito hacia el patio
y baja
con infinita calma las persianas,
con un tirón nervioso
se acomoda el abrigo
sobre los hombros que desnuda
un vestido floreado que ya fue.

¿Caliento un poco el agua?

Orden del día


Cartas
ajadas por la mano sudorosa.
La lágrima oportuna
vuelve mancha
una palabra decisiva
en vilo
en vela
ve las cartas como piezas
las ordena
sobre el desorden solitario de las mantas
que no tiende ni arruga más amor.
Todo es lejano
hoy
todo al fin es lejano
esta mañana se parece a una de ayer
pero entonces
no había este dolor
de papel ordenado
con manchas de otro amor
con palabras confusas
de modo que
de otro modo
no sería posible
en vela
en vilo
derramarse al vacío
abierto entre los dedos
los dedos ciegos que modelan en la sombra
del cuarto de un hotel
esas formas que son
hoy por hoy
lo perdido.




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Cliquot - Beirut

23 febrero 2008

Gracias

a Joaquín por recomendar esto. Bellísimo.


Y este otro:

21 febrero 2008

Viejazo

Ahora me copé
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El Sábato del rock

Vos, en cambio, y muy especialmente tu disco Rodolfo, son intolerables.
A mí Sanz y vos me resultan igualmente pesados, mirá vos.
Como una ola incansable, llega y se repite en mi mente esta pregunta: el tirifilo éste, ¿a quién le ganó?

Ejemplo de rock nacional:
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19 febrero 2008

Proyección de la sombra


Podría consentir
-he consentido ya
cuando el agua
en manantial más puro
lavaba heridas pequeñas,
disolvía la sangre
la alejaba
como una rémora rosada, por la arena,
rastro de todo lo que duele,
silicio de la pena-
podría intentar
-todavía hay intentos,
la fuerza es ciega y la razón
fácil de conmover
cuando fracasa en su impostura
y se aviene a no regir el surco
donde entonces
sembró su cálculo imposible
especulando acerca de un destino-
(tanta impura certeza)
Podría abandonar
esta estación de piedras,
este andén de la nada en que me ubico
para verte partir sin que me veas:
ya lo único móvil es el tiempo
y no lo vemos,
no lo ves desde allí
no se ve desde el punto
fijado a expensas de nosotros
cadena de actos,
collar que enhebra la palabra equivocada,
el sueño fuera de lugar.
Lo inasible
- indecible-
sería de ese modo, la verdad
el único sentido de la historia
desde luego, a la sombra,
sí, a la sombra
sombra que cubre sin honores,
sombra que esconde
como un modelo de traición
todo aquello que ampara.

18 febrero 2008

Lo que hay

Restos (Saúl Esparza)


Hay pequeñas señales invisibles
apagadas alarmas que fluctúan
entre darse y negarse
un levísimo cambio inaudible, en el tono
un retirarse airoso, de tan ligero
como quien busca ser uno con el aire
como quien puede
convertirse de a poco
en un grano de sal,
pequeño grumo de materia cristalina
que habrá de disolverse
sin derramar su sombra sobre nadie,
sobre ninguna, sobre mí.
Hay la cercana superficie que se embebe
barro en un íntimo paisaje de inocencias
barro
colinas de esa sal que se disgrega
líquidos días, tiempo muerto,
tanto sinuoso corredor para perderse,
tan intenso jamás.

14 febrero 2008

Desde estas hermosas playas


Al sol


Va
y
ven
va
te hundes desnudo
en el breve horizonte de los ojos
ven
espuma, espejo
donde lo rojo
se vuelve verde
por un sacro misterio de la luz
va
visible apenas
el absoluto es cuando rozas
la piel dorada de febrero
ven
así me acercas en racimos los perfumes
nogal oscuro
manzana
granate
iridiscencia
va
desde su centro
grumo y salitre
resplandeciente
ven,
ven
ven.

Desde estas hermosas playas


Escarabajos

Pequeño toro
de lomo negro y opalino, tu
vientre brillante
un azabache que refulge bajo el sol
si el césped fuera
el mar inmenso
serías nave
barco sombrío que lo surca
si fuese el cielo,
entonces nube que custodia las tormentas
el infinito tiene cercas
entre estos muros
el jardín es ahora todo el mundo
la vida intensa nos resulta inabarcable
noche primera
entre las sábanas
heladas
blancas
de los viudos
este andar torpe
que persevera
día tras día
en el temor.

04 febrero 2008

03 febrero 2008

02 febrero 2008

Ver en el humo

hay hombres con los ojos llenos de candados
siempre cargan consigo algún secreto sórdido
una estampita de bordes carcomidos
y la foto borrosa de un amor sin retorno
los domingos la tienden como un mantel sobre el recuerdo
hacen su fiesta de un material sin brillo
fumando lentos
pueden ver en el humo el más fino detalle de ese rostro
ganar en el alcohol la melodía innata de los héroes
suspirar quebradito hasta la noche
de no ser por la yegua soledad que pide piel a gritos
y que le abran de una puta vez

Laura Yasan

Premio casa de las Américas

01 febrero 2008

Cuando no



Cuando reste del día
una línea de luz,
un trazo diluyéndose en el borde
del cielo siempre escaso
que pueda concebir esa ventana
(aquella que contuvo
su delgada figura
la espalda que sería
-ahora sin dudarlo-
su retrato más fiel,
definitivo)
con esa calma insana del verano
cayendo a plomo
sobre el bochorno de la calle
donde apenas podría percibirse
el distante
ladrido de los perros
mientras un humo azul
diseminado
en círculos deformes
explore los grisáceos
rincones de la cama,
y lento, pero firme
estalle el tintineo
de metales y loza
(con ese ruido impúdico
que tienen las familias)
en la casa de al lado,
como un réquiem absurdo
una canción vulgar que la recuerda
y ahoguen, repitiéndose,
obsesivas
las notas discordantes
de tu voz
hasta hoy,
desde hoy
desconocida.

31 enero 2008


amor es luz en los ojos



Edmond Jabès

El libro de las preguntas

Señala con una marca roja la primera página del libro, pues la herida es invisible en su comienzo.

El vacío es tu viaje.

Se entra en la noche,
como el hilo en la aguja,
por una apertura feliz
o sangrienta,
por la hendidura más luminosa.
Siendo hilo y aguja
se entra en la noche
como en sí mismo.

Tú vives pese a la vida. Eres más obstinado que la muerte.

De: El libro de las preguntas. Edmond Jabès. Siruela. 2006.

Turismo


Pasea
deslices de viandante
lisuras
de
palabra amable,
gesto cortés
la tontería envuelta
en fina gasa
la seda falsa
de su no ser.

Dificultades taxonómicas

Con el lenguaje. Dado que la mierda escrita no huele...

30 enero 2008

Eco

Lo que me impacta del discurso de Gamoneda es ese sereno desprecio.

Pobreza

Pronto se me depara la evidencia de algo que, más que cualquiera otra circunstancia o razón, ha condicionado a una y a otra, a mi vida y a mi escritura. Hablo de la pobreza.


¿Deberé entender que existe y se valora una cultura que se genera precisamente en el interior de la necesidad y del cansancio y que conlleva rasgos de tipicidad, a la vez que existe y predomina una cultura que se desprende en modo natural de células familiares o sociales afortunadas, una cultura, esta segunda, que lleva consigo bibliotecas selectas, estudios avanzados y conocimiento numeroso de idiomas, pongo por ejemplo? Porque yo vengo de la penuria y del trabajo alienante. Mis fuentes, en lo que concierne al saber, a la vigilia de la sensibilidad y al acendramiento de la conciencia, son, permítaseme decirlo crudamente, de baja extracción. Tengo que pensar que sí, que existe un estado pasional del pensamiento nacido en la pobreza y servido por el infortunio; un algo que, de aquí en adelante, nombraré diciendo simplemente cultura de la pobreza, y que esta cultura es, de algún modo, diferenciable de la que prospera a partir de una situación privilegiada.

Dentro de esa cultura de la pobreza yo no soy más que un caso mínimo y ocasional. Mínimo, dentro del inmenso dolor planetario; ocasional, porque mi vida se ha hecho, finalmente, llevadera.

Es verdad que, en 1936, en mi casa había un solo libro en el que aprendí a leer. Quizá aquel libro no fuese una señal completa de infortunio: al tiempo que me recordaba mi orfandad, tenía la intensidad y la atracción de ser un libro de poesía escrito por mi padre. Es verdad así mismo que mi primera información sobre la vida civil consistió en advertir la horrible represión en el barrio más tristemente obrero de León, y es verdad también que, al día siguiente de cumplir catorce años, a las cinco de la mañana, yo estaba cargando carbón en la caldera del extinguido Banco Mercantil y que, a esa misma hora, mi madre, desde otra hora lejana del día anterior, inclinaba más de la cuenta su cabeza sobre una máquina Singer. Pero, dentro de la cultura de la pobreza, ¿quién soy yo al lado de un François Villon, de un César Vallejo o de un Miguel de Cervantes?

Y más adelante:

"he intentado demostrar que, desde la pobreza y a través de la prosa, Cervantes es uno de los creadores, el más importante en la lengua española, del pensamiento poético moderno y de su realización en el lenguaje. Nótese que no he entrado en el dislate de atribuir en exclusiva a la cultura de la pobreza la creación de tal pensamiento.

He acudido también al "no saber" de San Juan de la Cruz, interpretándolo como clave poética y como señal de pobreza (pobreza en el subsistir y en la sabiduría), y he traído una cita de Ortega, referida al Quijote, en la que me permito insistir aún más abreviada: " No existe libro alguno cuyo poder de alusiones simbólicas (…) sea tan grande, y, sin embargo, no existe libro alguno en el que hallemos menos indicios para su interpretación".

Quiere decir la reunión de las referencias a Juan de la Cruz y a Ortega, que la tradición poética, en su modernidad, depara textos difíciles; textos que conllevan verdades ocultas, que se revelan, sí, pero por medio de una semántica poética, ajena a la semántica informativa, privada la primera, según el quizá excesivo criterio de Ortega, de "indicios para su interpretación". Conviene recordar aquí el aviso de Eliot relativo a que "la poesía es la aprehensión sensible y directa del conocimiento", o, como yo me atrevo a decir, que la poesía es antes sensible que inteligible, o que es inteligible bajo condiciones de sensibilidad. En todo caso, Ortega no dice que el Quijote sea un libro fácil y realista, sino un libro difícil fundamentado en el poder de las alusiones simbólicas.

La poesía "cuyo género carece de nombre" (vuelvo aquí a citar a Aristóteles) puede implicarse en módulos poemáticos, pero también, con igual entereza y legitimidad, en cualquiera otro de los géneros literarios o en la trama de varios o de todos ellos, trama a la que alude Lázaro Carreter como peculiar de la escritura contemporánea. Por no tener género, por no ser, en rigor, literatura, la poesía puede estar en todas las formas que la literatura adopte. Su esencialidad y su sentido han de buscarse en la sensibilidad y en la existencia antes que en el lenguaje convenido.

El "no saber" es natural en la creación que se desprende de la cultura de la pobreza. Es una suerte de pureza en la oscuridad del pensamiento, que podría ser anulada precisamente por el saber metódicamente adquirido. Nosotros, "los de la pobreza", no tuvimos libros, no fuimos a la universidad. Esta diferencia con los creadores cultos a partir de una situación social que pueda considerarse afortunada, no es, ni a favor ni en contra, una diferencia de grado cualitativo. Esta diferencia la procurará el talento.

Pero el individuo y, por tanto, el poeta, se realiza en la colectividad. Por esta indefectible circunstancia, toda poesía, aun siendo "irremediablemente subjetiva" (nos lo dice Sartre), es también siempre, en su significación última, poesía social. Puede o no llevar consigo convicciones ideológicas. Ante los poderes injustos, en los poetas de origen acomodado podrá darse la ideología solidaria; en los que se reconocen en la pobreza, será una manifestación de su vida desafortunada. Dicho más brevemente: hablar desde el interior de la pobreza no es lo mismo que solidarizarse con la pobreza. Ellos, los solidarios, pueden, por las causas ideológicas que digo, encontrar necesario manifestarse realistas y críticos, pero lo hacen -no sé si se dan cuenta- con el mismo lenguaje "normalizado" que adoptan los poderes injustos. Insensiblemente, se asimilan a tales poderes".

Del discurso pronunciado por Antonio Gamoneda al recibir el Premio Cervantes

La casa grande


Básicamente, una construcción habitable

Artaud para millones

No hay que bajar el arte al nivel del pueblo, sino elevar el pueblo al nivel del arte, decían algunos en los lejanos setenta. Aquí un artista que supera las contradicciones.

29 enero 2008

Single


Supone lazos
crea
nudos
enredos
cruces y
roces
pero algo se desprende
algo desliza
de manos húmedas,
viscoso
lo liberado,
su
des
enlace.

27 enero 2008

Discurso


Aciago o
luminoso
el día que nos trae esta verdad:
no volveré a pensarte en lo que digas
no es allí donde estás
sino donde te encubres,
sos
(y soy y somos)
cada cosa
que hacés en cada día
y tu vida resulta
de esos actos
la forma,
de esas cosas que nacen
y las que bajo tus pies
como hojas caídas o papeles inútiles
se mueren,
el resumen,
la suma.

Angel caído



Como dice Bizzio: lloraría.

26 enero 2008

Street University


Un video cachondo, cojonudo.

La interpretación de los sueños

Las iluminaciones de Aydesa

De cámara


A Ricardo C.


La desconfianza se orienta
hacia los ojos
la mirada proyecta
se retracta
lo visto no le alcanza
busca
cerrándose
hacia el revés de las pupilas
y no hay otro paisaje
cámara fija
fotograma marcado
guión estricto de la conciencia
abre pleno
plano de vos
primero,
último.
A veces muere
el muchachito
de la película.

25 enero 2008

La muchacha debajo del farol

Hans Leip dudaba entre dos chicas, a cuál de las dos entregaría su amor. Lili era verdulera, Marlene, enfermera. Unió a las dos en un poema que no consideró nunca demasiado meritorio, y así nació el híbrido amoroso de Lili Marlene. 22 años después, Norbert Schultze, compositor de himnos que loaban los tiunfos del ejército alemán, le puso música, aún se la conocía como "la muchacha debajo del farol". La interpretaron en alemán Lale Andersen y más tarde Marlene Dietrich. Un oficial, trasladado a Belgrado para hacerse cargo de la dirección de la emisora militar de esta ciudad, se llevó consigo el disco. Desde allí emitió la canción por primera vez el día 18 de agosto de 1941, dedicándola a sus compañeros en el desierto norteafricano. A Rommel le gustó mucho la composición y pidió que se incluyera habitualmente en las emisiones de la radio. Comenzó a tener un gran éxito y desde todos los frentes llegaron peticiones para que se emitiera, de modo que la emisora comenzó a pasarla todos los días a las 21.57 hs. como cierre de su programación. Debido a la potencia de la emisora, los soldados aliados también escucharon la canción y el tema fue adoptado en ambos frentes. Así, cuando empezaron a hacer prisioneros enemigos, comprobaban que todos la conocían.
Traducida enseguida a otros idiomas, se convirtió en la canción "de guerra" más popular hasta hoy conocida. La versión inglesa apareció en 1944, cantada por Anne Shelton y posteriormente por Vera Lynn, cuya versión se radiaba desde la BBC de Londres en trasmisiones para el ejército aliado. Los españoles de la División Azul entonaban una versión propia. El VIII Ejército británico la adoptó, y fue cantada en cuarteles y hospitales militares. En 1944, la versión del cantante Perry Como ocupó el puesto Nº 13 en el ranking de los Estados Unidos. Muchos años después, nuevamente ocupó un importante lugar en el ranking de los Estados Unidos en 1989 y en el japonés en 1986. Josip Broz Tito, en Yugoslavia, dicen que también la tarareaba.

24 enero 2008

El consuelo del arte

Siempre alguien
pule cristales o
talla la dura corteza de los árboles
cava en la piedra una forma carnal
agrupa signos
sobre un liso desierto de papel
imprime
la huella de su palma en la caverna
que sellará el diluvio
modela
con el barro primero
el vientre de la diosa más fecunda
la que traiga
los frutos a una tierra devastada
uno
al menos uno, siempre
(menos que uno, es la cifra de la nada)
libera en su garganta
la voz de todos.


22 enero 2008

Hammill




"Y cuando el lenguaje se corroe
todas nuestras facultades titubean y se vuelven imprecisas.
Nadie sabe cómo nuestra lengua creció y se enredó.
Cuáles verdades fueron dejadas de ser contadas
cuándo nos perdimos por el uso de las palabras"

Peter Hammill


21 enero 2008

Brancusi


Dormida
sueña en la pausa de un susurro
respira
la hondura de
su amor sonámbulo.
En la vigilia
se encienden luces.
Vela.

Obras


Camille Claudel


Vienen del fondo
tus manos fuertes los alzaron hasta aquí
desde un silencio indócil,
adivinaste entre las grietas
su corazón sellado.
Están y se derraman
en dulces líneas
que fugan a un espacio compartido.
Rozan la espalda con el aire
-la habitación ahora los respira-
tienen un alma
que consiguió la tuya percutiendo
a golpes de martillo
sobre la obstinación de la materia.
Así la ruta de tu deseo
reverbera en sonidos
así golpea
y la dureza del gran captor se rinde
a la tráslucida intención de una verdad.
Se han vuelto suaves:
tu empecinado amor
se ha consagrado.

19 enero 2008

Amo este tema

y todo ese disco

Aura




De la última sesión de fotos que realizara con Bert Stern, Marilyn tachó éstas, con su propio puño y unos trazos de marcador naranja. Estas no.
Las dos tan tristes y desnudas que casi se diría que dejan ver su aura.
Bert Stern dijo de ella: "Era como fotografiar la luz"

17 enero 2008

Formas de la belleza II


Pavese, Gassman

Formas de la belleza

Mann, Visconti, Bogarde.

16 enero 2008

Al mirar a Atenea, su pecho ribeteado de serpientes, su rostro limpio monocromo, advertimos qué es lo clásico: un híbrido entre lo bárbaro y lo neoclásico. En un punto determinado de su historia, cuando los palacios estaban incendiados, la escritura perdida, el oro inhallable, en un punto determinado de su historia del cual bien poco sabemos, porque no nos ha dejado palabras ni monumentos, los griegos eligieron la perfección contra la fuerza. La fuerza sueña una expansión indefinida, la perfección no puede. Sólo es perfecto uno de los innumerables puntos del proceso que transforma sin tregua lo existente. Pero ese punto tiene un vicio oculto, que aterroriza a los griegos: el punto perfecto es el que cierra, el que da la muerte. Sólo en la experiencia de Eleusis esta enorme dificultad parecía disolverse. Por ello, los griegos nada respetaron tanto como a Eleusis. No era uno de los habituales y tediosísimos misterios agrarios lo que se celebraba en Eleusis. Era la combinación de lo perfecto y de lo muerto. Eleusis no se dirigía a unos campesinos preocupados por el retorno de las cosechas. Eleusis se dirigía a los enfermos de la perfección, para que sanaran de su enfermedad. Allí, y sólo allí, se ofrecía una perfección que no muere. Quien regresaba de Eleusis reía y lloraba como todos. Pero sólo él podía decir que reía y que lloraba. Porque aquella risa y aquel llanto vivían ya "después" de la perfección, no como sus débiles presagios.

Roberto Calasso.
Las bodas de Cadmo y Harmonía

Desengaño de las mujeres


Puto es el hombre que de putas fía,
y puto el que sus gustos apetece,
puto es el estipendio que se ofrece
en pago de su puta compañía.

Puto es el gusto y puta la alegría
que el rato puteril nos encarece;
y yo diré que es puto a quien parece
que no sois puta vos, señora mía.

Más llámenme a mí puto enamorado,
si al cabo para puta no os dejare;
y como puto muera yo quemado,

si de otras tales putas me pagare;
porque las putas graves son costosas,
y las putillas viles, afrentosas.

Francisco de Quevedo

15 enero 2008

Rimas y Leyendas

Payando, en los comments de LUC. Con este calorr...

12 enero 2008

Para la mesita de luz

El gran Sonny

In other words...

11 enero 2008

Quiromancia


Toma mi mano
la recorre
sus yemas ásperas
sus largos dedos sabios
observan con distancia
estas uñas sin filo
diez cáscaras rosadas,
lunas ínfimas.
Pliega y descubre
ignorados surcos que sin duda
son cifras de un mensaje
como aquel que señala
un trígono perfecto:
destino, mente y vida
se unen en mis palmas.
Escucho el modo en que se ahueca
la entrada en el silencio.
Tócame.
No me muevo. Veo cómo le brillan
los ojos si es que apruebo.
Hay tanta gente aquí, pero no importa
es un momento íntimo perfecto.
Lo nota, sólo tiene mi mano
entre las suyas, hace tiempo suspendida.
Tócame. Algo cae.
Aturde mucho más que los oídos
todo eso que no dice
que no digo.

08 enero 2008

Antes (Tango)




Llena luna fría, vas plateando el ventanal,
lujo de una pieza sin cortinas
agria como el trago
una lucidez final
crece con la noche y me domina.

Todo lo que quise como arena se escurrió
pálidos paisajes, tristes cosas
ansia de otro sueño que en el día se murió,
frágil, como el tiempo de una rosa.

Antes de este cuerpo seco,
antes de esta boca amarga,
antes de archivar el corazón
me desnudé para el amor,
tuve la fe de una pasión -ya perdida-
pude alentar quimeras
supe de un pequeño cielo,
dije lo que el ángel me dictó...
pero el brillo de sus ojos me negó toda ilusión
espejos de mi decepción.

Viejas milonguitas con su lívido percal,
tangos del amor más desolado,
pueblan negros puertos donde el alma fue a amarrar
ciega de fracaso y de pasado
llegan a la hora en que va a caer el sol
con sus flacos dedos afilados
destejiendo el tiempo en que mi sueño se enredó
antes de saberme un desdichado.


La letra es mía, la música, de Claudio Brocco.I998.

06 enero 2008

Aokigahara


A cada paso
el crujir de hojas muertas
las ramas retorcidas
forman arcos
por donde pasa el aire silencioso y
somnífero
como siempre, los hombres
uno detrás del otro
continuo mar de árboles
el bosque de
Aokigahara
vida negra y oceánica
donde el soplo del viento
no inmuta
a los que allí se internan
intenso mar verdoso
oleaje de la angustia en su desborde
bosque de cuerpos de hombres pendiendo de los árboles
con sangre derramada sobre las hojas secas
su charco oscuro
oculta los inútiles mensajes disuasivos
¿qué advierten los carteles?
¿a qué teme quien busca, con sus manos, la muerte?
mar de impulsos cerrados
las almas suicidadas que no saldrán jamás
del lugar que les fue
en vida
intolerable
escuchan lo que han dicho
los que traen noticias
de un ordenado más allá:
el alma del suicida
sufrirá para siempre
la helada rigidez que le impida moverse
el castigo
será habitar la muerte
como una galería de infinitos espejos
repitiendo el engaño,
el dolor
la desdicha
como este mismo bosque se repite
enorme mar de árboles de piedra
como no ha de cambiar en el reloj
la hora eternamente detenida
en que el amante
cerró por fin la puerta y echó,
una por una,
-como semillas grises-
ese horror que transmuta en un deseo único
el que al bosque los trajo,
piedras en los bolsillos
la cuerda tensa.

03 enero 2008

Uno que yo sé


Delicada
respira
entre dos nubes
de
piadosa espuma
jadea en su intersticio de algodones
la cubren del pasado horror
manos que fraguan
los sellos y las marcas
una
está tan sola en su dolor

que
un imbécil de pronto
supone que redime
imagina
un enanito generoso
dispensando la dádiva
qué escaso honor le cabe
mientras sienta
las piedras que lastiman
sus rodillas
hincadas
y el borrón de los codos
sobreviene
a cada trazo
de
su puño y letra
del sueño de los otros
sólo el eco
un remedo
del dolor ajeno
replicante, robot,
falso relato:
la vida no vivida
se amontona como
basura que se yergue en los rincones
y entonces salta
y a primera vista,
hiede,
hiere.

01 enero 2008

Según pasan los años




A kiss is just a kiss. En el día del cincuentenario.