04 julio 2006

Jardín de rosas


Qué empobrecida
qué gastada y ajena
suena ahora
la música de entonces
los colores
la ropa
la manera que tenían de peinarse
cada cosa
que se dijeron esa noche
como si
el lenguaje también envejeciera
ajadas
las palabras
cayendo
en esa fuente del desdén
donde el día permite
que se vayan hundiendo
los deseos pasados y perdidos
el inexacto
cálculo de una promesa
esa mentira postergada
a destiempo del tiempo:
mañana no, es también
hoy
tan
poco.

No hay comentarios.: