19 septiembre 2005

Amante latino












¿De nuevo, Venus, las guerras
pasadas suscitas? ¡No, por favor, no!
Ya no soy quien subyugado
por la buena Cínara fui. Deja ya, dura
madre de dulces Deseos
de domar con muelles mandatos a aquel
al que endurecieron casi
diez lustros. Ve donde te llaman las suaves
oraciones de los mozos.
...

Yo ya no busco mujeres
ni mozos ni crédula fe en mutuo amor
ni el pelear por el vino
o ceñir mi sien con flores recientes.
Pero, ¡ay! ¿Por qué, Ligurino,
una a una las lágrimas corren por mi rostro?
¿Por qué mi lengua hace poco
locuaz, en silencio de pronto se queda?
...
HORACIO Odas, Libro IV.