19 julio 2005


Allí
me regalaba una sonrisa
-siempre es dulce
la mentira de las fotos-
Era en casa, mi casa sin jazmines
y yo,
que sólo sé esperarlo
-pintarme de rojo la boca
y esperarlo-
soy tan tonta
tonta
como esa muñeca,
con la nariz
de porcelana rota.

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